En el momento previo a que una entidad como sujeto obligado inicia una relación de negocio con un cliente, es conocido que debe cumplir todo un proceso de identificación formal para comprobar que es quien dice ser y, además, no está asociado a ninguna operación sospechosa de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo.

En esta identificación, con el fin de validar la repercusión legal de la operación, es también necesario incluir un filtro de las personas físicas o jurídicas incluidas en los listados de sanciones financieras.

Se trata, pues, de consultar si aquellos con los que se quiere mantener relaciones de negocio u operaciones ocasionales están o no en una lista de sanciones.

Hablamos de listas públicas y oficiales que, con carácter internacional, se generan, por ejemplo, en una base de datos alimentada por la Comisión Europea y la Federación Bancaria Europea.

También conviene tener en cuenta la lista OFAC del Tesoro de EE.UU. o la Dow Jones Factiva sobre personas con responsabilidad pública, allegados y familiares.

En la consulta de estas listas, las amplias ventajas de usar ficheros de información compartida para la prevención del blanqueo, se extienden al resto de empresas que aun no estando sujetas a la Ley 10/2010, sí pueden verse afectadas por las sanciones en su actividad comercial y en la gestión de su cartera de clientes.

En este tipo de perfil de empresa, la utilidad de usar las listas de sanciones para llevar a cabo la diligencia de identificación se centraría en “realizar negocios con clientes, consultores y socios comerciales de confianza que estén involucrados en actividades comerciales legales y cuyos fondos provengan de fuentes legítimas”.

Estos principios se describen concretamente en el código de conducta en los negocios de una gran empresa tecnológica en la que sus colaboradores están sujetos tanto a la normativa aplicable sobre blanqueo de capitales como a los procedimientos internos de la compañía en esta materia.

Asimismo, centralizar la información de los clientes, resulta conveniente por dos cuestiones: para facilitar el filtrado de los nuevos clientes así como para  mantener sin riesgos toda la cartera de clientes durante el tiempo de vigencia de los listados de sanciones.

Ahora bien, como señala Fabián Zambrano, responsable del Servicio de Información de los Sujetos Obligados de ASNEF, las listas -públicas y gratuitas en su descarga-, son “dificultosas de consultar si no se dispone para ello de alguna herramienta informática que facilite el trabajo de renovación de contenidos, ordenación de la información que contienen y eliminación de los falsos positivos que pudiera generar su tratamiento”.

En este contexto, la Plataforma Idconfirma, de Soluciones Confirma, ha desarrollado un módulo de consulta automática a listas, gracias a la implementación de un potente motor de búsqueda.

Santiago Lago, directivo de la firma, recuerda que este módulo “valida los datos de identificación de los clientes y permite incorporar el resultado de la consulta al expediente de identificación creado, centralizando toda la información”. La consulta, añade, “puede realizarse online y vía fichero e incorpora la posibilidad de enviar una alerta en caso de detección”. El resultado de la consulta se incorpora automáticamente al expediente.