El Grupo Egmont y la Organización Mundial de Aduanas (WCO, por sus siglas en inglés) han publicado un Manual de Cooperación entre Aduanas y las Unidades de Inteligencia Financiera (UIF), con el objetivo de «interrumpir efectivamente las actividades transfronterizas de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo».

Se trata del primer manual de estas características enfocado a mejorar la cooperación operacional y estratégica entre los servicios de aduanas y las UIF para identificar, interrumpir y desmantelar las actividades de las organizaciones criminales y terroristas en las fronteras internacionales.

A lo largo de sus 22 páginas, esta guía de orientación destaca los desafíos comunes contra el lavado de activos y relaciona los modus operandi identificados; proporciona estructuras recomendadas para compartir de la forma más idónea la inteligencia financiera, aduanera y otra inteligencia relevante; e intercambia las mejores prácticas para combatir estas actividades delictivas.

Las recomendaciones que brinda el documento a estos organismos se centran en cuestiones relacionadas con el contrabando y ocultamiento de divisas, equivalentes de moneda, piedras y metales preciosos; el blanqueo basado en el comercio transnacional a través de organizaciones criminales y grupos terroristas; y los sistemas de transferencia de dinero u otros alternativos de remesas.

Y es que las administraciones aduaneras y las UIF tienen «una posición única», como señala el secretario General de la WCO, Kunio Mikuriya, para contrarrestar todo este tipo de actividades. Representan dos de los cuatro pilares principales de aplicación de la ley para combatirlas en todo el mundo. Los otros dos pilares son los servicios de Policía (o equivalente) y la autoridad fiscal.

En las últimas décadas, los avances en tecnología, comunicación, transporte y viajes han tenido un profundo efecto complementario en el crecimiento explosivo del comercio mundial que, a su vez, ha llevado a un aumento exponencial en el volumen de transacciones financieras, mejorando así el papel de las entidades financieras y no financieras en el régimen de presentación de informes para las UIF. Esta realidad aumenta la importancia de la difusión de inteligencia financiera por parte de las UIF dentro de la comunidad de aplicación de la ley.

Ahora bien, el valor agregado a la economía mundial a través de un comercio más rápido y eficiente, así como la mayor cantidad de transacciones financieras, va acompañado de un desafío mayor para los servicios aduaneros, las UIF y las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley.