La reunión del Consejo de Asuntos Económicos y Financieros, el ECOFIN, celebrada el 4 de diciembre de 2018 en Bruselas aprobó una serie de Conclusiones sobre un plan de acción para luchar de forma más eficaz contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.

Es la respuesta a los últimos casos de blanqueo detectados e investigados en entidades financieras como el escándalo del grupo holandés ING que después de llegar a un acuerdo con la Fiscalía de Países Bajos el 4 de septiembre, pagará 775 millones de euros para cerrar la investigación por deficiencias en su sistema de prevención y prácticas corruptas entre 2010 y 2016.

Para reforzar la supervisión, a través de ocho objetivos principales recogidos en 11 puntos, las Conclusiones establecen varias acciones no legislativas a corto plazo para mejorar la supervisión de las actividades de lucha contra el blanqueo y estimular la cooperación entre las autoridades competentes. El calendario de implementación se iniciará en enero de 2019 y se prolongará a lo largo de todo el año.

Estas acciones persiguen:

  • determinar qué factores han contribuido a los recientes casos de blanqueo en bancos de la UE, lo que servirá para articular mejor las posibles acciones adicionales a medio y largo plazo
  • determinar los riesgos derivados de esas prácticas ilícitas y también las mejores medidas de supervisión prudencial para hacerles frente
  • mejorar la convergencia en materia de supervisión y tener en cuenta de manera más apropiada, en el proceso de supervisión prudencial, las cuestiones relacionadas con la lucha contra el blanqueo
  • garantizar que los supervisores prudenciales y los supervisores en materia de lucha contra el blanqueo cooperen de forma efectiva
  • aclarar las cuestiones relacionadas con la revocación de la autorización de un banco en caso de que se constaten infracciones graves
  • mejorar la supervisión y el intercambio de información entre las autoridades competentes
  • compartir mejores prácticas y determinar las posibilidades de convergencia entre las autoridades nacionales
  • mejorar la capacidad de las autoridades europeas de supervisión para utilizar mejor los poderes e instrumentos que existen

Supervisión reforzada de los bancos

De manera complementaria, los representantes permanentes de la UE han acordado el 19 de diciembre la posición de negociación del Consejo sobre una propuesta para reforzar la función de la Autoridad Bancaria Europea (ABE) en lo que respecta a los riesgos que representan las actividades de blanqueo para el sector financiero.

La ABE es una autoridad independiente de la UE que trabaja para garantizar un nivel efectivo y coherente de regulación y supervisión prudencial en todo el sector bancario europeo. Sus objetivos generales son mantener la estabilidad financiera en la Unión Europea (UE) y velar por la integridad, la eficiencia y el correcto funcionamiento del sector bancario.

Según el texto acordado, la ABE pasaría a tener las siguientes funciones:

  • recopilar información de las autoridades nacionales competentes sobre las deficiencias detectadas en el contexto de su acción para evitar o combatir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo
  • mejorar la calidad de la supervisión mediante la elaboración de normas comunes y la coordinación entre las autoridades nacionales de supervisión
  • someter a las autoridades competentes a evaluaciones de riesgos para conocer sus estrategias y recursos destinados a abordar los principales riesgos que surjan en el ámbito del blanqueo de capitales en la UE
  • facilitar la cooperación con los países no pertenecientes a la UE en los casos transfronterizos
  • adoptar decisiones dirigidas directamente a bancos específicos como último recurso si las autoridades nacionales no actúan