El blanqueo de capitales o la financiación del terrorismo son actos ilícitos que a menudo traspasan fronteras. Los actos delictivos de este tipo se suelen ejecutar en varios países de forma simultánea. Por eso, existe un órgano a nivel mundial que elabora y promueve medidas para combatir el blanqueo de capitales, la financiación del terrorismo y también la proliferación de armas de destrucción masiva. Es el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) o Financial Action Task Force on Money (FATF). Está compuesto por 34 estados y dos organismos internacionales.

Los principales países del mundo, preocupados por el blanqueo de capitales en un momento de auge del negocio de la droga, se sentaron hace 13 años para crear las bases de un organismo que trabajara en formas para combatirlo. En 1989, en París, en el marco de una Cumbre del G7, se creó el GAFI para avanzar en este sentido. Primeramente, sólo para luchar contra el blanqueo de dinero. Su mandato debía expirar en 2004. Pero amplió sus competencias a la lucha contra la financiación del terrorismo y se prolongó hasta 2012.

Es un organismo multidisciplinar, con expertos en temática jurídica, financiera y operativa. El GAFI cuenta con un presupuesto y una estructura de tamaño modesto, y no está adherido a ningún organismo internacional. Pero ha logrado que sus trabajos tengan mucha aceptación.

Recomendaciones:
Se reúne tres veces al año. Sus 40 recomendaciones son hoja de ruta en la lucha contra los sistemas financieros y la seguridad de los países. Se revisaron en febrero de este año.

El GAFI supervisa el cumplimiento de las recomendaciones. España fue evaluada en 2006 y volverá a serlo el año que viene.

España participa en el GAFI a través de representantes de los Ministerios de Economía y Competitividad, de Asuntos Exteriores y de Cooperación, del Interior y de Justicia, así como del SEPBLAC (Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención de Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias).