Informe de conclusiones del Plenario del GAFI

El Grupo de Acción Financiera Internacional contra el blanqueo de capitales (GAFI) ha hecho públicas las conclusiones de su reunión plenaria celebrada en París entre los días 25 y 27 de Junio y que ya resumimos en un post anterior.

En dicha reunión se realizó un análisis en profundidad del sistema de monedas virtuales, plasmando las conclusiones en un documento en el que se exponen los riesgos de BC/FT relacionados con el uso de esta nueva tecnología.

Según el informe, las monedas virtuales tienen en su mayoría un uso legítimo y al mismo tiempo que valora el potencial que tienen éstas para mejorar la eficiencia de los pagos y reducir los costes de las transacciones y transferencias de fondos, también advierte que proporcionan una nueva y poderosa herramienta para los criminales, aquellos que financian el terrorismo y otros evasores que gestionan fondos de origen ilícito, fuera del alcance y del control de los gobiernos.

En cuanto a las ventajas señala, por ejemplo, el Bitcoin que funciona como una divisa global que puede evitar las comisiones de cambio y que actualmente se utiliza y tiene unas comisiones financieras inferiores a las tradicionales tarjetas de crédito. Así mismo, indica que las divisas digitales pueden ayudar a la inclusión financiera de aquellos países o jurisdicciones que no cuentan con servicios bancarios o los tienen muy precarios.

Con respecto al riesgo, el GAFI señala que las divisas digitales son potencialmente vulnerables de ser mal utilizadas con el fin de cometer actos de BC/FT al permitir un mayor anonimato que los tradicionales métodos de pago excepto el efectivo.

Los sistemas de divisas virtuales pueden ser comercializados en Internet, y por lo general se caracterizan por relaciones con los clientes sin necesidad de acto presencial, por lo que pueden facilitar las transferencias anónimas, si el remitente y beneficiario no se identifican adecuadamente. Los sistemas descentralizados son especialmente vulnerables a los riesgos de anonimato, por su diseño, porque funcionan como cuentas, porque no tienen nombres ni ninguna identificación de los clientes que los utilizan y porque no tienen ningún servidor central o proveedor de servicios.

El protocolo de Bitcoin no requiere ni proporciona la identificación y verificación de los participantes ni genera registros históricos de las transacciones que necesariamente deben estar asociadas a identidades del mundo real. No hay ningún órgano de control central por lo que tampoco hay softwares específicos anti BC/FT que analicen o detecten transacciones sospechosas.

Los sistemas de control de cada país no pueden supervisar cada entidad (o administrador) con fines preventivos, por lo que ofrece un nivel de anonimato potencial imposible con tarjetas de crédito y débito tradicionales o sistemas de pago online más antiguos, como PayPal.

La globalización de la economía, del mismo modo, aumenta el riesgo potencial de BC/FT. Los sistemas de monedas virtuales son accesibles a través de Internet (incluyendo a través de teléfonos móviles), y se pueden utilizar para realizar pagos transfronterizos y transferencias de fondos. Además, las monedas virtuales comúnmente se basan en infraestructuras complejas que afectan a varias entidades y a menudo se organizan en varios países.

El GAFI también señala que se están detectando casos relacionados con el uso de las monedas digitales, y cita algunos ejemplos de delitos de BC/FT para demostrar cómo este método de pago ya ha sido utilizado con este propósito. Se han llevado a cabo numerosas investigaciones y encuestas sobre las características de las monedas virtuales para hacer una evaluación preliminar sobre el riesgo de BC/FT asociado con este método de pago. Esta preocupación viene de la constatación de que, en un corto espacio de tiempo, las monedas virtuales, como por ejemplo el Bitcoin, se han convertido en una forma de pago con cada vez mayor aceptación mundial al ser consideradas como métodos innovadores y flexibles.

Un paso importante en la evaluación de los riesgos es tener una idea clara de los diferentes tipos de monedas virtuales y cómo son controlados y utilizados. El informe elaborado por el GAFI establece un marco de definiciones clave, lo que podría constituir la base para un mayor desarrollo de las políticas anti BC/FT. Es un negocio prácticamente desconocido que supone un desafío para los reguladores de todo el mundo.