Desde que en 2010 desapareciera de la lista de paraísos fiscales de la OCDE, Andorra y su sector financiero que contribuye a un 21% del PIB aproximadamente, han ido implementando una serie de medidas que los alejen de una consolidada tradición de opacidad, secreto bancario y beneficios fiscales.

Todo un histórico refugio de fortunas, sobre todo, españolas que tras el escándalo de la entidad BPA abrió un nuevo tiempo.

En los dos últimos años, esto se ha concretado, por ejemplo, en la aprobación de una ley de intercambio automático de información en materia fiscal –la Ley 19/2016-, que ya se ha modificado en dos ocasiones para ampliar el número de jurisdicciones con las que intercambiar en 2018 y 2019.

Con esta ley que regula el marco jurídico necesario para cumplir este compromiso, el primer intercambio de datos se realizará en septiembre de 2018 y se llevará a cabo con 41 países, entre los que se encuentran los estados miembros de la UE.

Fuente: Informe Anual 2017 Andorran Banking

La tipificación del delito fiscal en su Código Penal es otro hito destacable. El legislador andorrano diferencia entre un tipo básico y un tipo agravado, este último subyacente del delito de blanqueo y utilizando como elementos agravantes el importe defraudado (a partir de 150.000 euros) o cometer los hechos en el marco de una organización criminal.

También se aprobó la Ley 14/2017 de prevención y lucha contra el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo para trasponer la cuarta Directiva antiblanqueo, así como la Ley 10/2017 de intercambio de información mediante solicitud previa y de intercambio de información espontáneo en materia fiscal que modifica la Ley 3/2009.

Además de sus reformas legislativas, durante el año pasado, Andorra salió bien parada ante la supervisión de las instituciones europeas e internacionales.

Ya cerrando 2017 superó el examen de la UE de manera que no se vio incluida en la controvertida lista de jurisdicciones no cooperantes aunque sí se mantiene en la lista gris junto a otros 53 Estados que han mostrado propósito de enmienda en cuanto a su política fiscal y tributaria.

Se enfrentó con éxito al plenario del Moneyval que aprobó el informe de la 5ª evaluación. Y la OCDE, por su parte, premió los esfuerzos de esta plaza financiera y la incluyó en la lista de países más transparentes del ranking del Global Forum sobre Transparencia e Intercambio de Información Fiscal.