Europa ha iniciado los trabajos necesarios para elaborar una primera lista común de la UE de jurisdicciones fiscales no cooperadoras, es decir, de paraísos fiscales, que se confeccionará a partir de una evaluación previa de los terceros países con unos indicadores clave.

Serán los Estados miembros quienes decidan qué países deben ser sometidos a un examen más completo en los próximos meses a fin de determinar con exactitud cuáles no cumplen con las normas en materia de fiscalidad.

Esta medida se enmarca en el programa general de la UE contra la evasión y la elusión fiscales por el que la Comisión puso en marcha en enero de 2016 un proceso de tres fases (cuadro de indicadores, examen y confección de lista) con el objetivo de crear esta lista común que se pretende tenga mucho más peso que “la actual proliferación de listas nacionales a la hora de tratar con los países no pertenecientes a la UE que se niegan a observar los estándares internacionales” y evite también que “los planificadores fiscales agresivos se aprovechen de las discordancias existentes entre los diferentes sistemas nacionales”.

La lista definitiva de jurisdicciones no cooperadoras se hará pública a finales de 2017 y se colaborará estrechamente con la OCDE para tener en cuenta la evaluación por esta organización de los estándares de transparencia de las jurisdicciones.

El cuadro de indicadores

Tras un análisis del riesgo de todas las jurisdicciones fiscales del mundo que puedan facilitar la elusión fiscal, el cuadro de indicadores nace con la función de ayudar a los Estados miembros a seleccionar los terceros países con los que la UE debería entablar un diálogo sobre cuestiones de buena gobernanza fiscal.

Esta evaluación previa se ha basado en una amplia gama de indicadores neutrales y objetivos, tales como datos económicos, actividad financiera, estructuras institucionales y jurídicas, y estándares básicos de buena gobernanza fiscal.

Como primer paso, el cuadro de indicadores presenta información sobre cada país en función de tres variables: vínculos económicos con la UE, actividad financiera y factores de estabilidad. Los países que ocupan un lugar preeminente en esas tres categorías se examinan luego en función de indicadores de riesgo, tales como su grado de transparencia o su uso potencial de regímenes tributarios preferentes.

Según explica la Comisión, la evaluación previa no pretende poner en tela de juicio a los terceros países ni es una lista preliminar de la UE. Los países pueden figurar en los primeros lugares del cuadro de indicadores por diversas razones, aun cuando no supongan una amenaza para las bases imponibles de los Estados miembros. En este sentido, el material trata de ayudar  a decidir con mayor precisión sobre qué países examinar más detalladamente desde la perspectiva de la buena gobernanza fiscal, lo que constituye la etapa siguiente del proceso de creación de la lista de la UE.

Esta evaluación previa se presentó el pasado 14 de septiembre a los expertos de los Estados miembros en el Grupo “Código de Conducta”.

Basándose en los resultados, el Grupo decidirá qué jurisdicciones deberán examinarse, cuestión que se ratificará por los ministros de Hacienda antes de que finalice el 2016.

De esta forma, el examen de los países seleccionados debería comenzar el próximo enero 2017, con vistas a disponer de una primera lista antes de finalizar ese año.