El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) ha desvelado un nuevo escándalo fiscal que se suma a una dilatada lista encabezada por los ‘Panama Papers’ en 2016. La investigación del ‘Mauritius Leaks’ está basada en 200.000 registros confidenciales filtrados de la oficina en la República de Mauricio de la firma legal Conyers Dill & Pearman con sede en Bermudas y revela cómo esta antigua colonia francesa se ha transformado en un próspero centro financiero off-shore, a costa de sus vecinos africanos y otros países como India.

Mauricio, una isla en el Índico que no llega a los 2.000 kilómetros, se ha convertido en un paraíso fiscal que alcanza un vasta área geográfica y una gran diversidad de sectores empresariales, desde programas de ayuda humanitaria hasta servicios de planificación de viajes online.

A través del diseño de un “sofisticado sistema financiero”, se desviaron ingresos fiscales de las naciones pobres a las arcas de corporaciones occidentales y oligarcas africanos. Los archivos datan de principios de los años 1990 al 2017.

Según los datos del ICIJ, para desviar estos ingresos se aprovecharon “los oscuros acuerdos internacionales» que permiten a las multinacionales pagar impuestos en Mauricio y no en las naciones africanas donde los obtuvieron. Además, ha creado mecanismos para ofrecer a las grandes empresas una tasa del 3 por ciento sobre los ingresos que podrían asignar a sus filiales mauricianas que supuestamente prestan servicios a entidades relacionadas en África, con las que ha negociado tratados fiscales.

Sus tratados fiscales con países africanos garantizan que las inversiones realizadas en estos territorios (beneficios/ganancias de capital de las inversiones) puedan canalizarse a través de Mauricio a países ricos con pocos o ningún impuesto pagado.

Esta jurisdicción tiene otra ventaja añadida y es su opacidad, ya que las transacciones están ocultas en informes financieros confidenciales.

5 empresas que usaron Mauricio

  1. Golden Agri-Resources Limited es una de las mayores productoras de aceite de palma del mundo. Cotiza en la Bolsa de Singapur pero está incorporada en Mauricio. Según los datos de la investigación, se usó entre 2013 y 2017 para garantizar al menos 2.276 mil millones de dólares en préstamos a filiales en Indonesia, Hong Kong y Singapur, e invertir en empresas en Liberia y Alemania
  2. Trident Enterprises Limited. La empresa ‘DAC Aviation International’, con sede en Canadá, alquila vuelos humanitarios para el Programa Mundial de Alimentos de la ONU y las misiones de la Dirección General de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea. Financió la compra de dos aviones a través de la compañía de Mauricio ‘Trident Enterprises Ltd’. Dos de esos aviones fueron vendidos a MG Kenya Leasing Limited y en régimen de lease back (venta con arrendamiento financiero posterior) llegaron hasta la compañía de Mauricio, que luego los alquiló a ‘Dac Aviation (EA) Limited’, una compañía de Kenia y subsidiaria de DAC Aviation International.
  3. Holdings Mauritius Limited y SSM Investments Mauritius Limited. En 2010, Craig Cogut, fundador y CEO de la firma de inversión con sede en Connecticut, ‘Pegasus Capital Advisors’, pidió a los abogados Conyers Dill & Pearman antecedentes sobre las empresas mauricias ‘SSM Holdings Mauritius Limited’ y ‘SSM Investments Mauritius Limited’. Cogut quería invertir en ‘Six Senses’, una cadena de hoteles y spas de lujo con sede en Bangkok que estaba utilizando varias empresas en Mauricio para estructurar sus múltiples inversiones. Sería el principio de una gran amistad.
  4. MakeMyTrip Limited. Conocida como «la compañía de viajes online más grande de la India» y con su oficina corporativa ubicada cerca de Nueva Delhi, ‘MakeMyTrip’, tiene su sede en Mauricio. Tiene varias filiales también en EE.UU, Singapur o Malasia. En 2010, la compañía enumeró sus acciones en la NASDAQ (National Association of Securities Dealers Automated Quotation, la segunda bolsa de valores automatizada y electrónica más grande de EE.UU) con el nombre en código ‘Proyecto Karma’. Una vez asesorados por el bufete Conyers Dill & Pearman sobre la legislación en Mauricio, la empresa en este territorio obtuvo un certificado de residencia fiscal, que le permitía beneficiarse de un tratado de doble imposición con la India.
  5. Persianas Limited. Esta compañía mauriciana se utilizó en relación con «una estructura de inversión que involucra activos de ‘Persianas Group’ en Nigeria», según se recoge en documentos de Conyers Dill & Pearman. Es un grupo empresarial nigeriano de desarrollo y gestión de bienes raíces que posee varios centros comerciales en Lagos y otras ciudades bajo la denominación ‘The Palms’. En 2012, ‘Snap Blu Ltd.’, otra compañía registrada en Mauricio propiedad del empresario nigeriano Adetayo Amusan, transfirió sus acciones en Persianas a la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), el brazo de finanzas privadas del Banco Mundial. Una de las firmas de abogados que facilitaron el acuerdo fue Udo Udoma & Belo-Osagie, que en ese momento estaba dirigida por el ministro nigeriano de planificación y gestión del presupuesto, Udoma Udo Udoma.

¿Fracaso de la OCDE?

Con este nuevo caso de evasión fiscal, la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional (ICRICT, por su sigla en inglés) ha puesto en tela de juicio las medias desarrolladas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para luchar contra la evasión fiscal y califica de «anticuado e injusto» el actual sistema tributario internacional.

Desde 2013, la OCDE lleva planteando una serie de reformas que pasan por el intercambio automático de información entre autoridades fiscales o la exigencia de que las multinacionales presenten informes país por país sobre el lugar en el que operan. Sin embargo, según datos de la ICRICT, el 40% de los beneficios obtenidos en el extranjero por las multinacionales de todo el mundo se transfieren, artificialmente, a paraísos fiscales.

En el caso de Mauricio, la Comisión destaca que de entrada esta jurisdicción “dice aceptar las reglas del juego” establecidas por la OCDE para no ser denunciada como poco cooperativa pero puede operar en zonas grises debido a que las normas en vigor «permiten las manipulaciones técnicas».

Sus prácticas fiscales nocivas ya fueron objeto de análisis por la OCDE y también la UE la evaluó como territorio offshore. En la actualidad, integra la lista gris de paraísos fiscales, es decir, Estados que se comprometen a modificar su legislación tributaria. Hizo los ajustes necesarios en su régimen fiscal para cumplir con los requisitos y ser considerada como una jurisdicción que cumple con las normas.

“Como país en desarrollo, Mauricio también puede decir que sólo está imitando a países de la OCDE como Irlanda, Luxemburgo, Suiza e incluso el Reino Unido, que diseñaron el juego y sus reglas, y que no son denunciados por la OCDE ni por la Unión Europea”, afirma la ICRICT. En su opinión, “los intentos de la OCDE de poner fin a esta situación han fracasado hasta ahora en gran medida. La jurisdicción de Mauricio ha sido un actor clave en el mundo de la evasión fiscal internacional, explotando las mismas debilidades del sistema que estos países”.