Eslovaquia, día 30 de septiembre. Entra en funcionamiento un nuevo sistema de lotería con factura para evitar desviaciones del fisco que ha revolucionado a los vecinos europeos. Con premios de 10.000 euros de media más un coche, el gobierno eslovaco quiere reducir el fraude fiscal, estimado en 168 millones de euros.

Sin embargo, esta original medida para evitar que los pequeños comercios no entreguen el ticket o la factura a sus clientes, es una iniciativa nacida en Taiwán hace más de 60 años.

Así, para que la tentación de no declarar estas ventas a Hacienda no acabe en fraude fiscal, la receipt lottery (lotería de recibos) consiste en ofrecer premios en metálico a los números de ocho dígitos que han quedado reflejados en las facturas y tickets que entregan los comerciantes.

Este sistema de tickets de las tiendas lo controla y supervisa el Estado a través de un servidor central del Ministerio de Economía en el que quedan registradas las transacciones.

Por supuesto, los taiwaneses conservan estos justificantes como el bien preciado que es, aunque algunos dejan los tickets en unas urnas que los comercios colocan al lado de las cajas registradoras. Y es que los premios “gordos”, que rondan los 250.000 euros, están tasados con un 20% de impuestos.

En caso de que los tickets de las urnas resulten premiados, el dinero se destina a fines sociales a través de fundaciones puesto que los organismos de la Administración no pueden canjear los premios.

Desde que en 1951 el gobierno de este país instaurase la receipt lottery, los beneficios no han parado de crecer. Hace dos años, el Ministerio de Economía aumentó el importe en premios en algo más de 200 millones de euros, cifra que supone un 3% de lo que recauda en impuestos de los comercios.

Se trata, en definitiva, de un sistema que fomenta la colaboración ciudadana para luchar contra el fraude fiscal frente a medidas de carácter punitivo que se aplican en el resto de países.

En este sentido, las autoridades taiwanesas están muy satisfechas con la fórmula de que los ciudadanos tengan el hábito de pedir las facturas y los recibos en las tiendas para que los comerciantes tengan que declarar los ingresos y pagar los correspondientes impuestos.

Fuente: Zoom News