Con el fin de asegurar un nivel elevado de transparencia y responsabilidad, el pleno de la Eurocámara ha aprobado la reforma de las normas de financiación y del estatuto jurídico de los partidos políticos europeos y sus fundaciones.

Las nuevas reglas, que entrarán en vigor a partir de enero de 2017, clarificarán las subvenciones que reciben estas formaciones. El acuerdo incluye, además, un sistema de control e imposición de sanciones en caso de incumplimiento.

Desde julio de 2004, los partidos políticos europeos pueden recibir financiación anual del Parlamento Europeo que también asume desde septiembre de 2008 la de las fundaciones políticas.

Esta financiación consiste en una subvención para su funcionamiento y puede abarcar hasta el 85% de los gastos subvencionables de un partido o fundación; el 15% restante lo debe sufragar el propio partido o fundación con cargo a sus propios recursos como, por ejemplo, las cuotas que abonan los miembros o las donaciones.

La subvención puede utilizarse para sufragar los gastos directamente relacionados con los objetivos establecidos en el programa político del partido, como por ejemplo, reuniones y conferencias; publicaciones, estudios y publicidad; gastos administrativos, de personal y de viaje, y gastos de campañas relacionadas con las elecciones europeas.

No son gastos subvencionables los que se deriven como consecuencia de campañas para referendos y elecciones que no sean las europeas; financiación directa o indirecta de partidos y candidatos a elecciones nacionales y fundaciones políticas nacionales y europeas, y deudas y gastos relacionados con su amortización.

Con el nuevo Reglamento, se facilitará tanto a los partidos como a las fundaciones políticas generar recursos propios al elevar el límite de donaciones de 12.000 euros a 18.000 euros anuales por donante. En cuanto a las donaciones por encima de los 3.000 euros, se harán públicos los nombres de los donantes y las cantidades correspondientes. Cuando la cantidad donada oscile entre los 1.500 y los 3.000 euros, será necesario el consentimiento del donante.

El Parlamento y una autoridad independiente serán responsables de evaluar el cumplimiento de estas normas y de la correcta aplicación de otros requisitos ligados a los fondos que no proceden de la UE, como donaciones y contribuciones.

La Eurocámara impondrá sanciones por el mal uso de los fondos de la UE en casos de incumplimiento de las obligaciones de información y transparencia o cuando haya una condena penal.