En cualquier transacción financiera, conocer al cliente es esencial para garantizar que los fondos involucrados no están vinculados con actividades delictivas o con el terrorismo. Sin embargo, en un contexto digital, las herramientas de verificación tradicionales no se aplican.

El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) ha publicado una Guía para ayudar a los gobiernos, las instituciones financieras, los proveedores de servicios de activos virtuales y otras entidades reguladas a determinar si una identificación digital es adecuada para la debida diligencia del cliente.

Entre los casos de estudio, la Guía dedica un espacio a contar cómo se gestiona la identificación digital entre los refugiados. Un desafío único en muchos sentidos, como señala el GAFI.

Los países de acogida son los principales responsables de emitir pruebas de identidad oficial a los refugiados, aunque este proceso puede ser administrado por una autoridad reconocida internacionalmente. Los desafíos de identidad que enfrentan los refugiados son únicos en muchos sentidos,

A fines de 2018, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) estimó que había 25.9 millones de refugiados y 3.5 millones de solicitantes de asilo en todo el mundo.

Solo el 16% ha sido acogido en países de regiones desarrolladas, mientras que un tercio de esta población (6,7 millones de personas) se encuentra en los países menos desarrollados del mundo.

Una gran mayoría de refugiados no posee credenciales de identidad cuando llega al Estado anfitrión porque su documentación se perdió en la huida. Otros, nunca han recibido tarjetas de identidad oficiales u otras credenciales porque vienen de áreas frágiles o afectadas por conflictos que impidieron ese registro. Además, existe un principio general que impide el contacto con las autoridades del país de origen para verificar la identidad de un refugiado sin el consentimiento del propio refugiado.

Por lo tanto, las normas internacionales indican que la prueba de identidad de los refugiados requiere una mayor dependencia de la evidencia recopilada durante las solicitudes y entrevistas personales, así como el conocimiento del país de origen del solicitante, la cultura local y otra información local.

Sistema de identificación digital de ACNUR

La autenticación de la identidad aumenta a través del contacto regular y la validación a lo largo del tiempo para, así, monitorizar la consistencia, administrar el riesgo y construir la identidad del refugiado en el nuevo contexto.

Las previsiones son que para marzo de 2020, más de 9 millones de refugiados en 72 países hayan sido inscritos biométricamente en el sistema de identificación digital de ACNUR.

Lógicamente, los medios de autenticación de identidad proporcionados por este sistema varían según el contexto del país. Y hay que tener en cuenta que las credenciales de identidad emitidas por el sistema se utilizan principalmente en entornos ‘cara a cara’.

Si bien las credenciales de solicitantes de asilo y refugiados varían de acuerdo con los requisitos del gobierno anfitrión, todas contienen imágenes faciales e información biográfica, que incluye un conjunto mínimo de datos y atributos adicionales que identifican de manera única a una persona. También tienen un código de barras impreso o un código QR, así como un número de referencia único para el titular.

El sistema de identificación digital de ACNUR puede admitir la autenticación mediante biometría, que inicialmente se utilizó para la distribución de asistencia humanitaria, incluidas las transferencias de efectivo. Por ejemplo, en varios países de Oriente Medio, las transferencias en efectivo se realizan a través de cajeros automáticos con equipos de escaneo de iris para autenticar la identidad de un usuario.

En Malasia e Indonesia, las autoridades utilizan una aplicación de Android para verificar la validez de la tarjeta de identidad emitida a un refugiado por ACNUR, mediante la comparación con una fotografía que se muestra en la aplicación.

En el caso de Uganda, la Oficina del Primer Ministro (responsable del registro y la identidad de los refugiados) en cooperación con la Comisión de Comunicaciones y ACNUR está estableciendo un sistema que permitirá la autenticación biométrica en el punto de venta de proveedores de tarjetas SIM.

Gestión país por país

Cuando la Agencia lleva a cabo el registro de refugiados y la gestión de la identidad en nombre del gobierno anfitrión o en el contexto del retorno y el reasentamiento, es el único organismo que controla de datos. También existe una solución híbrida, es decir, donde el Estado anfitrión utiliza el sistema de ACNUR para el registro y la gestión de identidad de los refugiados, se controlan los datos de manera conjunta, regulados a través de acuerdos de intercambio de datos.

En el caso del sistema biométrico utilizado en Egipto, Iraq, Jordania, Líbano y Siria, se trabaja con un proveedor privado en el contexto de un protocolo de protección de datos.

El nivel de seguridad del sistema aún no se ha auditado pero sí han encargado evaluaciones externas de expertos y se están evaluando las conclusiones.

Al aprovechar específicamente la tecnología digital y las plataformas móviles, ACNUR tiene como objetivo promover la inclusión financiera, que ha demostrado ser un impacto positivo y tangible en la vida de los refugiados.

Factores comunes de autenticación