Los listados públicos con las jurisdicciones no cooperadoras y de alto riesgo que el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) trasladó a la comunidad internacional al término de su plenario celebrado en París el 23 de octubre incluye en su ‘Public Statement’ (Declaración Pública) la alerta de República Popular Democrática de Corea y el seguimiento a Irán.

En Corea del Norte no es que existan deficiencias significativas en materia de prevención de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo (PBC-FT), según pone de relieve el GAFI sino que hay una ausencia “total” de voluntad política de sus autoridades en subsanar esta situación.

Armas de destrucción masiva

Hay “serias preocupaciones” con respecto a la amenaza que representan las actividades ilícitas relacionadas con la proliferación de las armas de destrucción masiva y su financiación, señala el GAFI con respecto a Corea del Norte.

Por ello, reiteran el llamamiento a todas las jurisdicciones para que sus instituciones financieras presten especial atención a las posibles relaciones comerciales y transacciones con empresas y bancos de Corea del Norte y, en consecuencia, apliquen contramedidas y sanciones financieras específicas para proteger sus sectores financieros contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo y el riesgo de proliferación de armas de destrucción masiva.

Como medidas concretas se solicita a la comunidad internacional el cierre de las sucursales existentes, subsidiarias y oficinas de representación de los bancos de Corea del Norte en sus territorios y terminar las relaciones de corresponsalía con sus bancos, cuando así lo exijan las Resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

También tendrán que tener en cuenta los indicadores y criterios que el GAFI ha objetivado para identificar e impedir potenciales esquemas orientados a evitar la aplicación de las medidas de congelación y sanciones comerciales.

Seguimiento a Irán

El Plenario del GAFI reconoció a Irán sus esfuerzos legislativos tras la entrada en vigor de la Ley contra la Financiación del Terrorismo y la aprobación de otras leyes sobre lucha contra el blanqueo de capitales y sobre la ratificación de las convenciones internacionales.

Como consecuencia se mantienen suspendidas las contramedidas hasta febrero de 2019, fecha en la que se volverán a evaluar los progresos realizados, pero también advierte a los países que apliquen medidas reforzadas de diligencia debida a las relaciones de negocio y transacciones que se realicen con Irán.

Deberán ser proporcionales a los riesgos de financiación del terrorismo y las amenazas que implican para el sistema financiero internacional.

Hay que recordar que las sanciones económicas y financieras impuestas por la UE se levantaron el 16 de enero de 2016, fecha en la que se confirmó que Irán había adoptado las medidas especificadas en materia nuclear señaladas por el Consejo de Seguridad de NN.UU.

Estas normas han supuesto que los 28 estados miembros hayan eliminado la exigencia de solicitud de autorización y de notificación de las transferencias electrónicas con Irán, si bien se mantiene la obligación de congelación de fondos y recursos económicos de las personas y entidades que permanecen en la lista de conformidad con la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad.

Ahora bien, aún se prevé la necesidad de autorización previa para la provisión, directa o indirectamente, de financiación o asistencia financiera en determinados supuestos.

El GAFI “confía” en que para el Plenario de febrero de 2019, hayan entrado en vigor las nuevas normas en el país árabe porque de lo contrario, “decidirá sobre las medidas apropiadas y necesarias”.

Por otra parte, en la lista ‘Improving Global AML/CFT Compliance: ongoing process’ (Documento de cumplimiento), el GAFI incluye a otros 11 países con deficiencias estratégicas que se encuentran sometidos a un Plan de Acción. Son Bahamas, Bostwana, Etiopía, Ghana, Pakistán, Serbia, Siria, Sri Lanka, Trinidad y Tobago, Túnez, y Yemen.