Una vez más, el Ecofin no ha podido aprobar en plazo la nueva directiva sobre la fiscalidad del ahorro, cuyo objetivo es reforzar la lucha contra el fraude y la evasión fiscal, por el veto de Austria y Luxemburgo.

Este hecho se producía el martes, 10 de octubre, y tan solo un día después, la Eurocámara daba luz verde a una propuesta de la Comisión para obligar a los países de la UE a intercambiar automáticamente información a partir de 2017, con la misma finalidad de intensificar la lucha contra la evasión fiscal.

Así, los 28 compartirían información sobre “los rendimientos del trabajo, la remuneración de los consejeros, los seguros de vida, las pensiones y la propiedad de bienes inmuebles”.

Estas normas también exigirán a los Estados recoger y compartir información sobre otros ingresos, incluyendo los dividendos, las plusvalías y saldos en cuentas.

En la votación del pleno, el Parlamento ha rechazado las recomendaciones de la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de mantener el «principio de disponibilidad», por el que un país sólo intercambiará la información que él mismo decida.

Sin embargo, sí ha asumido la recomendación de la misma comisión de que los Estados miembros deban “afrontar sanciones en caso de incumplimiento de las normas”.

De forma complementaria, los eurodiputados han adoptado una resolución tras debatir con la Comisión las mejores vías para alcanzar “un compromiso cuantificable y tangible en la lucha contra la evasión fiscal” que, cada año, provoca que en la UE deje de recaudarse un billón de euros en potenciales ingresos fiscales.

En el texto de la resolución se recuerda “su urgente petición a los Estados miembros de que se comprometan a alcanzar el objetivo ambicioso, pero realista, de reducir al menos a la mitad la brecha fiscal para 2020”.

La Eurocámara insiste, también, en que, en el actual período de recuperación de la crisis, unos objetivos concretos y un verdadero compromiso para combatir la evasión y la elusión fiscales eliminando la brecha fiscal, podrían generar un “muy necesario aumento de los ingresos fiscales recuperando los impuestos adeudados”.

Asimismo, pide a la Comisión que inicie un estudio sobre posibles indicadores que sirva de base para reducir el fraude, la evasión y la elusión fiscales y, si procede, para establecer una serie normalizada de indicadores de medición.