Por primera vez, la organización Transparencia Internacional España mide, a través de un conjunto de ochenta indicadores, el nivel de transparencia de los diecinueve Parlamentos existentes en España, es decir, Congreso, Senado y los diecisiete Parlamentos autonómicos.

Los indicadores que se utilizan para la evaluación tratan de abarcar los aspectos informativos más importantes que se estima debe ofrecer a la ciudadanía una institución parlamentaria.

En este sentido, las seis áreas de transparencia que se evalúan son:

-Información sobre el Parlamento

-Información sobre el funcionamiento y la actividad parlamentaria

-Relaciones con los ciudadanos y la sociedad

-Transparencia económico-financiera

-Transparencia en las contrataciones de servicios, obras y suministros

-Indicadores nueva Ley de Transparencia

Los resultados de este Índice de Transparencia de los Parlamentos (IPAR) han puesto de manifiesto que los Parlamentos más transparentes, con una puntuación superior a 80 sobre 100, son el de Cantabria, seguido por el de Navarra junto al Senado.

A nivel de valoración global, hay dieciséis Parlamentos que han superado los 50 puntos sobre 100. Sólo hay tres instituciones parlamentarias por debajo del umbral del aprobado: Baleares, Canarias y Murcia.

Además, seis Parlamentos han obtenido una calificación de notable, y uno, el de Cantabria, de sobresaliente.

Por otra parte, el nivel de dispersión entre las puntuaciones finales ha sido alto, ya que entre el primero y el último Parlamento del ranking hay una diferencia de 56 puntos porcentuales.

En cuanto al ranking de las seis áreas de transparencia, hay que señalar que la media general más baja es para la valoración parcial de la transparencia económico-financiera, que no llega al aprobado (49.2). Le sigue con una media de 51.2 la correspondiente a la transparencia en las contrataciones de servicios.

En el extremo más alto, con una media del 81.4, se coloca la información sobre el funcionamiento y actividad parlamentaria.

Para TI España, la característica más destacada en esta primera edición del IPAR ha sido el alto ritmo de mejora que han experimentado por término medio los Parlamentos durante el período de evaluación.

Así, se ponen de manifiesto diferencias significativas desde el momento en el que se les envía el Cuestionario prerrelleno con la evaluación provisional por parte de TI-España en diciembre 2013, hasta la fecha en que los Parlamentos remiten finalmente los cuestionarios cumplimentados en febrero 2014, una vez añadidos los correspondientes indicadores respecto a la evaluación previa.

Concretamente, la puntuación media inicial de estas instituciones había sido de 25.6 (sobre 100), mientras que la puntuación definitiva ha sido de 64.1, lo que viene a evidenciar el interés que, en general, han puesto estas instituciones en ampliar la información que hacían pública.