La Unidad de Inteligencia Financiera de Estados Unidos, la FinCEN (Financial Crimes Enforcement Network, Red para el Cumplimiento de la Ley contra Delitos Financieros), ha puesto en marcha un programa para fortalecer la alianza público-privada con el fin de mejorar la lucha y prevención del blanqueo de capitales y el crimen financiero.

Se trata de FinCEN Exchange, una plataforma de intercambio de información que, como parte de su programa de trabajo, convocará reuniones informativas periódicas con las instituciones financieras. La previsión de agenda es que las primeras sesiones se inicien ya en las próximas semanas.

Todo ello con un doble objetivo: por una parte que las instituciones financieras  identifiquen mejor los riesgos AML/BSA  y se centren en los casos de alta prioridad y, por otra, ayudar a la FinCEN y a las autoridades policiales a recibir información crítica para desactivar operaciones de blanqueo de capitales y otros delitos financieros.

Y es que “las sólidas alianzas público-privadas y el intercambio de información bidireccional son un componente crucial de nuestros esfuerzos para combatir los sofisticados métodos de blanqueo y las amenazas tan cambiantes a las que nos enfrentamos actualmente”, según señaló en el acto de presentación pública el subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, Sigal P. Mandelker.

Por eso, FinCEN Exchange reunirá a la policía, a la Unidad de Inteligencia Financiera y a diferentes tipos de instituciones financieras de EEUU para compartir información que pueda ayudar a identificar vulnerabilidades y frenar la financiación del terrorismo junto a otras conductas delictivas relacionadas.

La participación del sector privado en FinCEN Exchange será estrictamente voluntaria y el programa no introduce ningún requisito reglamentario adicional. Tampoco reemplaza ni afecta los mecanismos existentes de coordinación directa entre las autoridades y la industria financiera sino que es parte de un objetivo más amplio del Tesoro para fortalecer el marco de trabajo promoviendo y reconociendo un enfoque más regular de la industria en actividades de alto valor e impacto.

La FinCEN

Estados Unidos cuenta con una Unidad de Inteligencia Financiera de tipo administrativo, es decir, originalmente se estableció como dependencia de un ministerio u organismo existente aunque, después del 11 de septiembre de 2001, adquirió un carácter más autónomo dentro del Departamento del Tesoro.

La FinCEN se define por la particularidad de que está obligada a notificar ‘actividades sospechosas’, en lugar de “operaciones sospechosas”. Se trata de un significado algo más amplio que comprende las operaciones sospechosas y otras circunstancias que despierten sospechas de actividades delictivas.

Además, también actúa como un ‘depósito’ nacional centralizado de información e inteligencia financiera con programas específicos para que las autoridades encargadas de aplicar la ley puedan consultarla.