Es uno de los sectores que podría parecer más proclive a asociarse con actividades sospechosas relacionadas con el blanqueo de capitales.

Así, habría un doble foco sobre el que fijar la atención. Por un lado, el crimen organizado utilizaría el casino como mecanismo para blanquear y, por otro, los propios criminales serían los que controlan las empresas de juego y las utilizan para blanquear.

La presencia de casinos se extiende por todos los continentes hasta alcanzar los 3.547, cifra a la que habría que sumar el creciente negocio de juego online. Hablamos de un sector que, en nuestro país, representa el 2,5% del PIB y que facturó en 2012 un total de 4.105 millones de euros.

No obstante, la rigidez y exhaustividad normativa a la que está sometido, hacen de esta industria una de las de mayor control en la prevención de conductas delictivas.

En el caso de los casinos, por ejemplo, se precisa una concesión administrativa, además de fianzas y capitales sociales elevados, sin olvidar que están sometidos a una alta fiscalidad. A estos aspectos formales hay que unir que cuentan con unos potentes niveles de seguridad y un control de acceso previa identificación y registro.

También se exige por ley la diligencia debida de socios, directivos y empleados.

Y es que el texto de la ley de prevención de blanqueo de capitales es muy claro a la hora de establecer el control que como sujetos obligados deben ejercer los casinos de juego.

Así, tendrán obligación de identificar a quienes hagan operaciones tales como la entrega a clientes de cheques en operaciones de cambio de fichas; transferencias de fondos realizadas por los casinos a petición de los clientes; la expedición por los casinos de certificaciones acreditativas de ganancias obtenidas por los jugadores; así como, la compra o venta de fichas de juego por un valor igualo superior a 2.000 euros.

También la ley 13/2011 de regulación del juego contiene muchas referencias a la prevención de blanqueo de capitales y la normativa europea es igual de tajante que la española a la hora de identificar a todos los clientes de casinos y fijar la comprobación de identidad de aquellas personas que compren o cambien fichas por valor de 2.000 euros.

En las últimas revisiones legales, Europa introduce la definición de casino e incluye otras formas de juego emergentes como el on line o las apuestas deportivas. Por su parte, la Financial Action Task Force (FATF) matiza la identificación en la entrada señalando que “los casinos tienen que ser capaces de relacionar la información sobre un cliente con las transacciones que éste realice”.

Para Santiago Lago, director comercial de Soluciones Confirma, “los sujetos obligados que desarrollan actividades de juego, apuestas y similares, deberían en todo caso contar con un manual de procedimientos”.

En este manual, añade Lago, “se identificaría a los ganadores de los diferentes premios de determinada cuantía, pudiendo delimitar además una relación de operaciones de riesgo, así como la descripción de los procedimientos elaborados para la detección de hechos que vayan a ser sometidos a examen especial”.

Asimismo, desde Soluciones Confirma se destaca que, como en el resto de sujetos obligados, “consideramos que la formación es un punto clave para poder prevenir el blanqueo con seriedad y sin ambages”.