Hace tres años, en 2013, conocíamos las primeras cifras del patrimonio que tienen los españoles en el extranjero. Desde entonces este saldo neto declarado en el modelo 720 ha crecido en 6.700 millones de euros, especialmente en cuentas, fondos e inmuebles.

Así, durante este tiempo, el importe total de los bienes y derechos supera los 141.000 millones, de los que más de 97.700 millones se corresponden con el saldo total de 2015.

Estos datos son posibles de conocer porque la Agencia Tributaria ha puesto en marcha una nueva herramienta para gestionar el análisis de la información incorporada por los contribuyentes en el modelo 720 con la que agilizar, sistematizar y reforzar el control de patrimonios y rentas. Ofrece además la posibilidad de establecer la evolución de los saldos netos del patrimonio en el exterior declarado.

Combinada con métodos de análisis de big data, permite, en definitiva, establecer nuevos criterios de búsqueda de patrones de riesgo fiscal y su extensión a estructuras societarias más complejas

Por eso también es posible saber el desglose de los más de 97.700 millones euros del saldo total de 2015: unos 44.000 millones son acciones; más de 20.200 millones se reparten en fondos; más de 18.300 millones en cuentas bancarias y de crédito; 11.600 millones en inmuebles; y 3.600 millones en seguros.

Entre 2012, primer año sobre el que era exigible la declaración del 720, y 2015, resulta significativo el trasvase de importes declarados entre dos categorías: las cuentas y las acciones. Así, mientras el importe de las primeras aumenta en más de 3.300 millones de euros, el de los valores se reduce en más de 2.200 millones.

Para la Agencia Tributaria, esta evolución “está fuertemente vinculada con la necesidad de transparentar titularidades que exigía la Declaración Tributaria Especial, de manera que el verdadero titular de los bienes y derechos la presentase y que asumiera también la titularidad jurídica de los mismos”.

Como resultado de ello, en los modelos 720 los contribuyentes han ido reflejando la cancelación de participaciones en sociedades y estructuras interpuestas y la paralela incorporación de patrimonios en cuentas a su nombre.

Por países, en 2015 más de un tercio del saldo global declarado se concentraba en Suiza (casi 20.200 millones) y Luxemburgo (cerca de 13.500 millones). Por tipos de bienes, destaca también el país helvético en acciones y cuentas (7.400 y 5.900 millones, respectivamente), donde se percibe especialmente, en la comparación 2012-2015, el trasvase de importes declarados entre ambas categorías de bienes, con reducción en valores y aumento en cuentas.

En cuanto al resto de categorías de bienes y derechos, en los fondos más del 70% del total se corresponde con Luxemburgo (más de 8.100 millones) y Suiza (6.300 millones). También es Luxemburgo el primer país en cuanto al saldo de seguros (1.300 millones), mientras que en inmuebles los mayores importes están en Francia y Reino Unido, con cerca de 2.000 millones en ambos casos.

Hay que destacar que Andorra, Panamá, Liechtenstein y Bahamas son cuatro de los cinco países con mayor descenso de los saldos globales, por un importe conjunto para los cuatro territorios de casi 2.300 millones de euros.