La Comisión Europea ha adoptado su nueva lista ampliada de terceros países con deficiencias estratégicas en sus marcos de lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. La lista que pasa de 16 a 23 jurisdicciones se ha confeccionado, según explica Bruselas, con arreglo a una nueva metodología que recoge los criterios más estrictos de la quinta Directiva antiblanqueo, en vigor desde julio de 2018. 

Es decir, que la decisión de incluir en la lista a países que habían sido retirados, como es el caso de Panamá, dicen que responde a la evaluación de riesgos hecha en la actualidad con arreglo a la nueva metodología y “no implica que la situación se haya deteriorado desde la última actualización”.

Como consecuencia de la inclusión en la lista, los bancos y demás entidades sujetas a las normas contra el blanqueo de capitales de la UE deberán aplicar una serie de controles reforzados (diligencia debida) sobre las operaciones en las que participen clientes e instituciones financieras de estos terceros países de alto riesgo, a fin de mejorar la detección de cualquier flujo monetario sospechoso.

La nueva lista, que viene a sustituir la publicada el 9 de julio de 2018, se ha confeccionado sobre el análisis de 54 países y territorios prioritarios realizado por la Comisión en consulta con los Estados miembros. Los países examinados cumplían al menos uno de los siguientes criterios:

  • tener un impacto sistémico en la integridad del sistema financiero de la UE
  • estar señalados por el Fondo Monetario Internacional como centros financieros extraterritoriales internacionales
  • tener relevancia económica y fuertes vínculos económicos con la UE

Se evaluó el nivel de amenaza de cada país, así como el marco jurídico y los controles adoptados para evitar el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo y su aplicación efectiva. También se tuvo en cuenta los trabajos del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).

Con todo, Bruselas concluyó que son 23 los países que presentan deficiencias estratégicas en sus mecanismos para luchar contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. En este grupo se incluyen 12 países ya señalados por el GAFI y otros 11 países y territorios más. Algunos de los países enumerados ya figuraban en la anterior lista de la UE, que contenía 16 países.

Las 23 jurisdicciones

1. Afganistán

2. Arabia Saudí

3. Bahamas

4. Botsuana

5. Etiopía

6. Ghana

7. Guam

8. Irak

9. Irán

10. Islas Vírgenes de los Estados Unidos

11. Libia

12. Nigeria

13. Pakistán

14. Panamá

15. Puerto Rico

16. República Popular Democrática de Corea

17. Samoa

18. Samoa Americana

19. Siria

20. Sri Lanka

21. Trinidad y Tobago

22. Túnez

23. Yemen

El nuevo marco normativo

La lista adoptada se enmarca en un Reglamento Delegado que se presentará ahora al Parlamento Europeo y al Consejo para su aprobación en el plazo de un mes (con una posible prórroga de un mes adicional). Una vez aprobado, el Reglamento Delegado se publicará en el Diario Oficial y entrará en vigor a los 20 días de su publicación.

La Comisión seguirá trabajando con los países con deficiencias estratégicas en el Reglamento Delegado, colaborando especialmente en los criterios de retirada de la lista. Posteriormente, hará un seguimiento de los progresos realizados, seguirá supervisando los que ya han sido reexaminados e iniciará la evaluación de otros países, en consonancia con la metodología publicada.

Tras este proceso, la lista se actualizará en consecuencia. También reflexionará sobre el refuerzo de su metodología donde lo aconseje la experiencia adquirida, con vistas a garantizar una identificación eficaz de los terceros países de alto riesgo y el seguimiento necesario.

Metodología más estricta

Esta metodología propia que ha elaborado la UE para identificar los países de alto riesgo está basada en la información del GAFI, así como en sus propios conocimientos especializados y en otras fuentes como Europol. El resultado es un enfoque más ambicioso para detectar los países con deficiencias que entrañan riesgos para el sistema financiero de los 28 Estados miembros.

A raíz de la entrada en vigor de la cuarta Directiva antiblanqueo en 2015, la Comisión publicó la primera lista europea de terceros países de alto riesgo basada en la evaluación del GAFI. La quinta Directiva  amplía los criterios para la identificación de terceros países de alto riesgo e introduce, en particular, la disponibilidad de información sobre la titularidad real de sociedades e instrumentos jurídicos.

Con ello se pretende atajar los riesgos derivados de la creación de sociedades fantasma y estructuras opacas a las que pueden recurrir los delincuentes y los terroristas para ocultar a los verdaderos beneficiarios de una transacción (o con fines de evasión fiscal).