De lo vulnerable que es el mundo deportivo a la corrupción tenemos muestras no sólo en el fútbol, sino también, por ejemplo, en el atletismo o el tenis. La organización Transparencia Internacional acaba de publicar su último Informe Global de Corrupción focalizado en el deporte donde, además de poner de manifiesto numerosas actividades corruptas a nivel mundial, se plantea una serie de medidas para disminuir ese alto nivel de corrupción.

En el informe se publica igualmente una encuesta internacional que muestra hasta qué punto los aficionados desconfían de la FIFA, el organismo rector del fútbol.

Desde una visión global de las causas fundamentales de la corrupción en el deporte, el documento recoge una serie de casos y riesgos de corrupción a través de más de 60 artículos (con más de 150 revisores) de muy diversos autores pertenecientes, entre otros, al Comité Olímpico Internacional, la UNESCO, organismos gubernamentales y organizaciones de deportistas, así como atletas, grupos de aficionados, sociedad civil, académicos y periodistas.

En el caso de España, el Informe dedica un contenido específico a la especulación urbanística en los clubes de fútbol y se describe cómo se han visto involucrados en verdaderos entramados de corrupción inmobiliaria a través de la recalificación de terrenos, muchas veces, con la colaboración de instituciones gubernamentales.

Otros de los numerosos temas abordados incluyen la interferencia política en el fútbol asiático; las tendencias de la corrupción en el deporte de África; los riesgos de corrupción en el mercado de fichajes; los derechos laborales en Qatar; el legado de la Copa Mundial y los Juegos Olímpicos en Brasil; la financiación de los Juegos Olímpicos de invierno de Sochi; la procedencia de los fondos para la Copa Mundial de Fútbol en Rusia; el control político del fútbol en Hungría; el gobierno y control del cricket en Bangladesh; la propiedad de los clubes de fútbol en el Reino Unido; y la corrupción en los deportes universitarios de Estados Unidos, entre otros muchos casos y países.

Ante esta perspectiva, no es extraño que se haga hincapié en la necesidad de una mayor participación de todos los implicados en el deporte, es decir, desde los aficionados y los propios deportistas, hasta los patrocinadores, pasando por quienes integran las ciudades, que albergan eventos deportivos específicos.

Recomendaciones

Basadas en la evidencia que señalan los expertos y líderes en este campo de lo que hay que hacer para conseguir un deporte sin corrupción, Transparencia Internacional recoge esta serie de recomendaciones con el objetivo, dice, de que “se apliquen a todas las organizaciones deportivas internacionales y sean elementos de referencia para la reforma de la FIFA”.

  • Aumento de la supervisión independiente en la gestión deportiva internacional
  • Criterios transparentes de elegibilidad, además de la verificación independiente, para todos los puestos de toma de decisiones de un alto nivel
  • Aumento de la transparencia financiera en todas las organizaciones deportivas en relación con el dinero que obtienen y la forma en que se desembolsa, mucho más allá de los requisitos legales mínimos de los países organizadores de cualquier evento deportivo
  • Participación ciudadana en las licitaciones relacionadas con grandes eventos deportivos, y la necesidad de garantías formales para detener tanto la corrupción como la violación de los derechos humanos y laborales, así como las infracciones en materias de sostenibilidad ambiental y social
  • Necesidad de promover la integridad en los patrocinadores, así como la transparencia en su relación con las organizaciones deportivas, aplicándose como mínimo las mismas normas que aplican a sus proveedores, clientes y stackeholders en general
  • Exploración de la viabilidad de una Agencia internacional para la lucha contra la corrupción en el Deporte

En el caso de España

Transparencia Internacional España también manifiesta la “necesaria y urgente adopción de medidas y actuaciones para aumentar el nivel de transparencia, integridad y prevención de la corrupción en el Deporte español”.

  • Reformar la Ley 10/1990, del Deporte
  • Armonizar las sanciones deportivas en las legislaciones de los Estados Miembros de la Unión Europea con el fin de unificar las conductas prohibidas y sus respectivas sanciones en estos países, en particular, conductas de amaños de partidos, apuestas ilegales y otras infracciones del ámbito deportivo.
  • Crear un Observatorio para la Transparencia e Integridad en el deporte que independiente de la Administración Pública, asesore, supervise y emita dictámenes de oficio o a solicitud de los clubes, asociaciones u otras instituciones
  • Cumplimiento de la Ley 19/2013, de transparencia, acceso a la información y buen gobierno, así como la implementación de programas de compliance dirigidos a disminuir y/o excluir, en su caso, la responsabilidad penal de la persona jurídica u otros entes sin personalidad jurídica
  • Tolerancia cero con infracciones deportivas cometidas por los deportistas o por cargos institucionales
  • Implantación por los Clubes y Federaciones Deportivas de Códigos Éticos y de buenas prácticas e integridad
  • Establecimiento general de un Régimen disciplinario y sancionador por las propias instituciones privadas deportivas
  • Formación e información permanente dirigida a deportistas, cargos directivos e instituciones para prevenir la corrupción e incentivar las buenas prácticas en el deporte