Se trata de una forma de lavado de activos que el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) incorporó en su Informe de Tipologías publicado en 2005, una vez identificada esta práctica fundamentalmente en el Reino Unido. El ‘cuckoo smurfing‘ o pitufeo del cuco (este pájaro pone sus huevos en los nidos de otras aves que son las que los empollan y cuidan a las crías) hace referencia al uso de sistemas alternativos de remesas en los que se transfiere dinero ilícito a través de cuentas de personas que nada tienen que ver con el entorno del crimen organizado y que esperan dinero lícito o pagos desde el exterior.

Por tanto, la diferencia principal con los procedimientos tradicionales de blanqueo es que, en este caso, los terceros que tienen las cuentas bancarias no saben que se está depositando en ellas dinero sucio

Las 4 etapas 

El ‘cuckoo smurfing‘ requiere generalmente la colaboración de alguien que trabaje en una institución financiera. Y suele hacerse en cuatro etapas:

  • El primer paso se produce cuando un cliente entrega fondos a un proveedor de transferencias de remesas para realizar un envío de dinero a un beneficiario, generalmente ubicado en otro país.
  • El siguiente paso tiene que ver con la persona que trabaja en la institución financiera, quien proporciona los detalles de esa operación (nombre del beneficiario, banco, número de cuenta y cantidad de la transferencia) a un asociado en el país extranjero donde se encuentra el beneficiario de la transferencia. El asociado en el extranjero tiene el dinero en efectivo que debe colocarse en el sistema financiero.
  • Este mismo personaje deposita el dinero en efectivo en la cuenta bancaria del beneficiario. De esta forma, éste recibe la suma total de la transferencia y el asociado en el país extranjero consigue «colocar» parte de ese dinero en efectivo de procedencia ilegal en el sistema financiero.
  • Finalmente, el asociado en el país extranjero tiene que conseguir quedarse con los fondos enviados a la remesadora.

El agente habrá lavado de esta forma los fondos y tendrá activos legítimos para reemplazar los obtenidos ilegalmente que fueron depositados en la cuenta del beneficiario.

Fuente: GAFI

El GAFI recomienda que los bancos dispongan de controles para identificar a los depositantes que pagan en efectivo en cuentas de terceros. Además, advierte de que monitoricen depósitos en efectivo «inusuales» que sean ingresados en sucursales donde el cliente no tenga su cuenta.

Además, explica a las entidades que aunque la existencia de estos depósitos no es necesariamente razón para reconsiderar la relación con un cliente, sí podría ser señal de blanqueo y, por lo tanto, «debe ser analizada cuidadosamente». Los órganos supervisores, por su parte, necesitarán información sobre el depositante, por lo que los bancos deberían tratar de identificar los depósitos en efectivo hechos por terceros y conservar las grabaciones de las cámaras de seguridad.