Tras varios meses de investigación, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, en colaboración con EUROPOL, ha desarticulado una organización criminal dedicada al blanqueo de capitales mediante diferentes métodos, entre los que destaca la compra-venta de criptomoneda y el uso de cajeros automáticos de moneda virtual, en una operación denominada ‘KAMPUZO’ que ha culminado con la detención de 8 personas. Lo novedoso es la intervención física, por primera vez en Europa, de dos cajeros automáticos de criptomoneda.

Los cajeros estaban ubicados en una empresa situada en Madrid, “constituida con la única finalidad de dar cobertura legal a la actividad ilícita”, según señala el Instituto Armado a través de un comunicado, bajo la apariencia de una actividad de compra-venta de material informático, así como punto de recepción de dinero, propio de las empresas recaudadoras de efectivo.

Hay otras 8 personas investigadas, además de 9 sociedades.

Se les acusa de blanqueo de capitales procedentes principalmente del narcotráfico y pertenencia a organización criminal.

Dentro de la actividad con criptomoneda se han intervenido 4 “billeteras frías”, o lo que es lo mismo, dispositivos que almacenan parte de la cartera de moneda virtual de un usuario de manera segura, y más de 20 wallet o monederos en los que se ha conseguido identificar el movimiento de más de 9 millones de euros. También se han intervenido 11 vehículos  y 16.800 euros en metálico ocultos en un doble fondo de apertura magnética practicada en un mueble.

Distintos métodos de blanqueo detectados

Esta organización criminal, además de recurrir a la compra venta de bitcoins para blanquear, recogían dinero en efectivo por parte de los denominados Cash-Carriers o Courriers. Ese dinero se “bancarizaba” al ingresarlo en cuentas controladas por la organización. Para dificultar su trazabilidad y control, movían los fondos entre esas cuentas.

También transferían grandes cantidades de dinero a cuentas bancarias de sociedades de la propia organización, procedentes de terceras empresas controladas por otros grupos criminales y su posterior salida inmediata al extranjero, principalmente a Exchanges. De ello se extrae que estarían transformando esos fondos en criptomoneda a través de wallets controlados por el grupo criminal, dificultando su trazabilidad y justificando tales operaciones financieras como “intermediación comercial para la compra de criptomoneda” mediante un negocio real.

No faltaban los testaferros para la apertura y control de sociedades en España. De esta forma conseguían el movimiento de fondos a través de estos negocios y el posible blanqueo de los beneficios obtenidos por su actividad delictiva, así como la ocultación patrimonial, para lo que también empleaban documentación de diferentes personas, suplantándoles la identidad. De hecho, en alguno de los registros practicados, han aparecido DNI de diferentes personas ajenas a esta investigación, tanto sustraídos como falsificados.

Esta investigación da continuidad a la operación ‘Guatuzo’, llevada a cabo por la Guardia Civil el pasado verano, en la que fueron detenidas 23 personas por los mismos delitos, pertenecientes a una organización criminal asentada y con actividad delictiva en España y Colombia, gracias a los lazos familiares existentes entre los investigados.

La operación ha sido desarrollada por el Grupo de Blanqueo de Capitales de la UCO, junto con la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Comandancia de Zaragoza, en coordinación con el juzgado de instrucción número 2 de Zaragoza del que es titular la magistrada María Soledad Alejandre.