Entre las cuestiones que investigadores y expertos en la materia tienen más contrastadas en el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo es que los patrones de comportamiento en este tipo de delitos rara vez son estáticos y, muy al contrario, son extremadamente variables y camaleónicos.

Por eso, las señales de alerta que las entidades financieras, por ejemplo, han establecido derivadas de la normativa de control, son útiles por un tiempo determinado y deben ser inmediatamente actualizadas si quieren ser eficaces.

Precisamente, el Comité de Inteligencia Financiera, dependiente de la Comisión de Prevención de Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias, tiene entre sus cometidos la detección e identificación de patrones de riesgo.

Hasta ahora, para detectar estos patrones de blanqueo, los sujetos obligados han contado con un conjunto de técnicas que funcionan a partir de mecanismos basados en reglas para filtrar e identificar  transacciones sospechosas.

Tomando como punto de partida desarrollos tecnológicos, se apoyan en el análisis discriminante a partir del que se construyen perfiles estadísticos de cuentas y transacciones, con información sobre grupos homogéneos diferenciados. A partir de la segmentación obtenida con el tratamiento estadístico de los datos, se extrapolan predicciones.

Sin embargo, para anticiparse a los constantes cambios de comportamiento de este tipo de delincuentes y obtener unos resultados más eficaces, se comienza a aplicar otro enfoque sobre estas técnicas.

Los expertos lo explican como una relación no lineal entre las variables que permite incorporar el conocimiento en las bases de datos y en máquinas de aprendizaje una vez han sido entrenadas. Es inteligencia artificial aplicada a la detección del blanqueo.

En esta evolución del análisis discriminante entra en juego, además, la inteligencia compartida, clave para el acceso a información relevante, así como en la identificación de operaciones repetidas.

Por ejemplo, en el caso del Repositorio SISO creado por ASNEF y desarrollado por Soluciones Confirma, el intercambio de información entre sujetos obligados se inicia “cuando de las características u operativa del supuesto concreto se desprenda la posibilidad de que, una vez rechazada, pueda intentarse ante otros el desarrollo de una operativa total o parcial similar”.

Así, aunque este repositorio no es un sistema de identificación de patrones en sí mismo, podría considerarse como tal en la medida que hay cierto análisis predictivo.

Y es que el uso de ficheros de información compartida permite la detección centralizada de blanqueo en tiempo real con las ventajas de la inteligencia compartida y la identificación de patrones.

En este sentido, Santiago Lago, directivo de Soluciones Confirma, recuerda que la Plataforma IdConfirma “facilita enormemente esta labor a los responsables de prevención de blanqueo de capitales de las principales entidades financieras, aseguradoras y de asesoramiento legal de nuestro país».

Mediante la anticipación correcta y la adecuada prevención de este tipo de actividades se consigue construir una barrera invisible que, sin duda, disuade a los delincuentes de tratar de acercarse con intenciones delictivas a las entidades que cuentan con sistemas de detección temprana”, añade Lago.