La Navidad 2014 será la primera en la que los establecimientos de loterías y otros juegos de azar deban tener presente el Reglamento de prevención de blanqueo de capitales.

Como sujetos obligados por la ley, el nuevo Reglamento dedica un apartado específico en sus disposiciones especiales, y recogido en el artículo 43, a las medidas de control interno de aplicación al pago de premios en loterías y otros juegos de azar.

Y es que no podía ser menos para el Reglamento un sector que históricamente ha tenido, de una forma u otra, estrecha vinculación o confluencia con el blanqueo de capitales.

En los años 90, los grandes procesos al narcotráfico en nuestro país pusieron de manifiesto que algunos escogidos concentraban una gran cantidad de premios consecutivos de lotería. Este método de blanqueo se ha recuperado en las últimas tramas de corrupción.

Por eso, Hacienda ha ido estrechando el cerco de una práctica que suele iniciarse en una entidad bancaria donde se ha depositado el número premiado.

La persona que quiere lavar dinero negro ofrece a un empleado de ese banco una importante comisión a cambio de que medie con el propietario de la lotería. El defraudador ofrece un sobreprecio de entre un 10% y 20% al titular del premio. Si acepta, el propietario del billete se queda sin cobrar el premio, pero recibe más dinero, mientras que la persona que compra el billete ha conseguido blanquear una importante cantidad que puede justificar diciendo que le ha tocado la lotería.

El impuesto del 20% a los premios superiores a 2.500 euros aprobado en 2013, supone un varapalo a los defraudadores. Un año más tarde, la reglamentación de la norma antiblanqueo, además de prever un conjunto de obligaciones para los establecimientos de loterías, señala que deben estar sujetos a los informes del experto externo contemplados en el artículo 38 del Reglamento.

El Reglamento afirma que estos sujetos obligados deberán establecer “procedimientos adecuados de control interno en relación con las operaciones de pago de premios”, entre los que se establece un manual de procedimientos que incluya:

-La identificación de los ganadores de premios por importe igual o superior a 2.500 €.

-Una relación de operaciones de riesgo, prestando particular atención al cobro repetitivo de premios.

-Un procedimiento para la detección de hechos u operaciones sujetos a examen especial, que debe incluir la descripción de las herramientas informáticas y alertas.

-Un procedimiento estructurado de examen especial.

Asimismo, se recoge como preceptivo el nombramiento de un representante ante el Servicio Ejecutivo de la Comisión y un plan anual de acciones formativas de los empleados.