De acuerdo con el nuevo informe de investigación publicado por Oxfam el pasado 12 de diciembre 2016, Guerras fiscales: La carrera a la baja en la tributación empresarial, las Islas Bermudas, Países Bajos, Irlanda y Luxemburgo son algunos de los 15 paraísos fiscales más agresivos del mundo.

Los paraísos fiscales que encabezan la lista de este informe son, por orden de importancia: Islas Bermudas, Islas Caimán, Países Bajos, Suiza, Singapur, Irlanda, Luxemburgo, Curazao, Hong Kong, Chipre, Las Bahamas, Jersey, Barbados, Mauricio e Islas Vírgenes Británicas.

Cuatro de los territorios identificados pertenecen a la Unión Europea (Países Bajos, Suiza, Irlanda y Luxemburgo) y otros cuatro (Islas Caimán, Jersey, Bermudas e Islas Vírgenes Británicas) son, además, territorios que dependen del Reino Unido, a pesar de que este último no figura directamente en la lista.

La consecuencia en cifras es que la evasión y elusión fiscal por parte de las grandes multinacionales supone para los países pobres dejar de percibir al menos 100.000 millones de dólares cada año en impuestos. Y, por ejemplo, la inversión hacia paraísos fiscales en América Latina se ha multiplicado por 7 desde 2001, llegando a reflejar datos como el de El Salvador, que alcanza el 7% del PIB y crece el doble de rápido que la economía.

Para realizar el informe, Oxfam ha analizado y comparando las políticas fiscales más nocivas como, por ejemplo, la aplicación de un tipo del 0% en el impuesto de sociedades o incentivos tributarios injustos y contraproducentes, o su falta de compromiso por implementar iniciativas internacionales contra la evasión y elusión fiscal, por ejemplo, la introducción de medidas para incrementar la transparencia financiera.

En este sentido, se solicita a todos los gobiernos a que trabajen de manera conjunta con el fin de combatir la evasión y elusión fiscal, y la carrera a la baja en la tributación empresarial acabando con incentivos tributarios injustos y contraproducentes y coordinándose para fijar unos niveles impositivos en el impuesto de sociedades justos y progresivos; mejorando la transparencia fiscal y exigiendo a todas las empresas multinacionales que publiquen informes financieros por cada país en el que operan; y garantizando que las «listas negras» de paraísos fiscales se basen en criterios objetivos y exhaustivos, entre ellos la aplicación o no de tipos del 0% en el impuesto de sociedades.