Hace un año y medio se constituía una Comisión Especial en el seno del Parlamento Europeo con el único objetivo de establecer un plan de acción para luchar contra el crimen organizado, la corrupción y el blanqueo de capitales.

La denominada CRIM se creó, por tanto, en marzo de 2012 para evaluar el impacto que las actividades delictivas relacionadas con el crimen organizado tienen en la economía y la sociedad de la UE, y, posteriormente recomendar medidas adecuadas para responder a estas amenazas en el plano europeo e internacional.

Atacar las finanzas y las fuentes de ingreso de las mafias son las medidas que encabezan este plan que la Unión Europea establecerá para el periodo 2014-2019.

Las propuestas finales de esta Comisión Especial, aprobadas con 29 votos a favor y ninguno en contra, llegarán al pleno del Parlamento en la sesión del 21 al 24 de octubre. Posteriormente, el plan se trasladará a los Estados miembros para darle seguimiento y ponerlo en práctica.

Este nuevo marco europeo pretende dejar fuera de cargos públicos y de licitaciones administrativas en toda la Unión Europea a aquellas personas  condenadas por delitos relacionadas con la delincuencia organizada, corrupción o blanqueo. Además, insta a los Estados miembros a ejecutar con la mayor agilidad posible este tipo de procedimientos judiciales.

El otro gran foco del informe se sitúa en las medidas a adoptar contra los activos procedentes de la delincuencia y proteger, así, los intereses financieros de Europa. Para ello se aboga por terminar con el secreto bancario y eliminar los paraísos fiscales, señalan los eurodiputados.

Se propone también que los bienes del crimen organizado se reutilicen con fines sociales, una vez hayan sido intervenidos en el marco de un proceso judicial, así como que las sociedades y empresas subsidiarias que hayan cometido delitos financieros tengan la obligación de devolver las ayudas públicas recibidas.

No se olvidan los eurodiputados de señalar hacia las apuestas deportivas ilegales y el amaño de partidos como dos de las fuentes principales de ingresos de las mafias. En este sentido, proponen la incorporación de nuevos delitos que tipifiquen este tipo de actividades, así como el endurecimiento de las penas.

Por último, el plan de acción destaca la importancia de llegar a una única definición legal de “crimen organizado” como paso esencial para coordinar entre todos los Estados miembros la lucha contra las actividades delictivas de la mafia, sin olvidar la importancia de elaborar una nueva legislación de protección de testigos e informadores y el refuerzo de medios materiales y humanos de una Fiscalía Europea.