Ya son cuatro los Estados miembros que no permitirán que las empresas con sede en territorios offshore reciban dinero de sus paquetes de ayudas para paliar los efectos de la crisis del coronavirus.

Concretamente, Francia, Austria, Dinamarca y Polonia. 

El gobierno francés ha sido el último en unirse a esta lista de países que impedirá que compañías registradas en paraísos fiscales, que pagan pocos u nulos impuestos en los países donde operan, accedan a los 110 mil millones de euros destinados a tal fin.

“No hace falta aclarar que si una empresa tiene su sede fiscal o sus filiales en un paraíso fiscal, aclaro contundentemente, no podrá beneficiarse de las ayudas financieras del Estado”, ha declarado el ministro de Finanzas, Bruno Le Maire a la emisora France Info.

“Hay reglas que deben seguirse. Si te has beneficiado del tesoro del Estado, no puedes pagar dividendos y no puedes volver a comprar acciones”, afirmó. “Y si tu sede está ubicada en un paraíso fiscal, es evidente que no puedes beneficiarte de la ayuda pública”.

Por su parte, el Parlamento de Austria ha pedido por unanimidad al Gobierno que elabore una ley que bloquee que empresas ubicadas en paraísos fiscales puedan beneficiarse de estas ayudas estatales. La propuesta fue planteada inicialmente por las formaciones políticas que integran la coalición de Gobierno (Partido Popular austríaco y Los Verdes).

El gobierno danés, que ha puesto en marcha un plan de rescate económico hasta el mes de julio, según ha explicado su Ministerio de Finanzas en un comunicado, ha subrayado que aquellas empresas que sean danesas pero que tengan sedes en territorios offshore, no podrán acceder a los fondos.

“Las empresas que deseen ser indemnizadas tras la ampliación de los planes de rescate deben pagar los impuestos a los que están sujetas en virtud de los acuerdos internacionales y las normas nacionales”, dice el Ministerio. “Las empresas con sede en paraísos fiscales, de acuerdo con las directrices de la Unión Europea, no pueden recibir compensación, en la medida en que sea posible aislarlas en virtud de la legislación de la UE y cualquier otra obligación internacional”.

En la misma línea, el gobierno polaco, que desde el 8 de abril ha puesto a disposición de las empresas instaladas en el país un paquete de rescate de 25.000 millones de złotys (5 mil 500 millones de euros al tipo de cambio actual), ha hecho la salvedad de que las que estén en paraísos fiscales deberán pagar los mismos impuestos que una que esté dentro de Polonia.

El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, ha calificado los paraísos fiscales como “una pesadilla de las economías modernas” y ha abogado por luchar para acabar por ellos.

Fuente: Agencias.