El oro vuelve a ser un valor en alza a tenor del precio que en la actualidad ha alcanzado el kilo del precioso metal, unos 36.910 euros, cuando hace 10 años costaba alrededor de 21.000. A falta de otros métodos de ahorro, son muchos los que optan por la compra de oro y tener su dinero en lingotes. Esta fiebre del oro, también lleva años alimentando la compraventa y propiciando con ello un mercado derivado de conductas delictivas.

Por eso, la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias alerta de los riesgos de blanqueo de capitales en las actividades relacionadas con la compraventa de objetos usados de oro, plata, piedras preciosas o joyas, en los préstamos en prenda o comercio donde una de las partes es una fundición.

Y de lo primero que la Comisión advierte al sector de forma general es de que ponga atención sobre las ventas que realiza una sociedad; o bien cuando una sola persona venda una gran cantidad de joyas; así como en operaciones de compraventa para la fundición en nombre de otra.

Joyas robadas

En el Catálogo de recomendaciones, la Comisión también se refiere de manera explícita a la procedencia ilícita de las joyas y señala que se sospeche de aquellas en venta que no son propiedad del vendedor.

Para detectar si las piezas proceden de un robo, por ejemplo, recomiendan que se atienda a características tales como cantidad, calidad, estado, etc.

Y del vendedor habrá que tener en cuenta, entre otras cuestiones, si es un intermediario o muestra indicios de que no dispone de poder adquisitivo para ser propietario de la pieza que quiere vender.

Tampoco generará confianza en este tipo de negocio que la venta de piezas o la compra para fundición se fragmente en varios días, para evitar que se considere una sola operación, ni que se ofrezcan dos o más joyas idénticas.

Igualmente sospechoso resultará las operaciones en las que se paga sólo el oro cuando son piezas compuestas de gemas o piedras preciosas con valor muy superior al metal y en los casos en que una persona física o jurídica compra para fundir metales preciosos y paga en metálico sin dejar rastro en una entidad financiera.

Empeños en los Montes de Piedad

Para las casas de empeño, la Comisión advierte de los préstamos en los que se dejan en prenda dos o más joyas iguales y, sobre todo, si se trata de una importante cantidad de piezas de joyería y su cantidad y/o calidad no guarda relación con las circunstancias personales del cliente.

En el caso de las subastas, será necesario que cuando se paguen en metálico las piezas logradas, y siempre que el importe sea igual superior a los 1.500 euros, se acredite la identidad del cliente. También habrá que estar atentos a los posibles acuerdos entre el propietario de las joyas y la persona que puja para adquirirla en la subasta, además de cuando se realiza una puja exagerada que no corresponde al valor del objeto.