Hasta el Festival de San Sebastián llegaba esta adaptación cinematográfica de una novela de Dennis Lehane, con un elenco de actores liderado por Tom Hardy, el desaparecido James Gandolfini y Noomi Rapace.

‘La entrega’, que así se ha llamado la cinta en nuestro país, dirigida por el belga Michael R. Roskam, nos sitúa ante un drama criminal en el que como trasfondo aparece el tema del blanqueo de dinero.

La película gira en torno a cómo el crimen organizado emplea bares de Nueva York a modo de “buzones” para el blanqueo de capital procedente de apuestas ilegales.

Así, como punto de partida, ‘The Drop’ nos muestra cómo estas mafias eligen cada día un bar distinto como tapadera para depositar el dinero que posteriormente van a blanquear.

Bob (Tom Hardy) es el camarero de este bar de barrio, regentado por su primo Marv (Gandolfini), un mafioso venido a menos que con la llegada de los chechenos ha perdido su mafia y su bar.

El bar de Marv es un establecimiento que, aunque algo siniestro, tiene una apariencia normal, porque su camarero, un tipo tranquilo, se esfuerza por no verse envuelto en este entramado.

Sin embargo, de vez en cuando, una noche aleatoria, el bar se convierte, sin opción alguna, en una caja de depósito para la banda del crimen organizado. Es entonces cuando el establecimiento recibe una gran cantidad de dinero que hay que poner a salvo y custodiar hasta que sea recogido al día siguiente.

Y a pesar de que, hasta con estas incursiones incluidas, Bob intenta llevar su vida con normalidad, la trama criminal se desborda el día en que dos delincuentes atracan el establecimiento.

Sin que convenga desvelar mucho más pensando en aquellos que quieran ver la película, el dinero extraído del bar no forma parte de ningún depósito de la banda criminal. No obstante, los mafiosos chechenos que todo lo gobiernan exigirán a los primos que repongan ellos mismo el dinero robado.