Esta película estrenada en 1991 y merecedora de 2 Oscars, tiene el atractivo añadido de que se trata de un biopic, es decir, está basada en la historia del mafioso Bugsy Siegel, conocido por ser el “padre” del primer Hotel-Casino de lujo en Las Vegas, el Flamingo, tras convencer a un jefe mafioso y a banqueros mormones de “construir un Jardín del Edén en el desierto”.

Con Bugsy, pues, un trozo de desierto de Mojave en Nevada iniciaba su conversión en la Ciudad del Pecado como se conocería posteriormente a Las Vegas. Un lugar donde los beneficios de negocios delictivos como la prostitución y la venta de drogas y alcohol ilegal obligaban a la mafia a blanquear dinero a espuertas a través de los casinos.

En la cinta, Benjamin «Bugsy» Siegel, encarnado por Warren Beatty, junto a Meyer Lansky (Ben Kingsley) y Charlie «Lucky» Luciano (Bill Graham) controla los negocios del hampa en Nueva York y quieren extenderse hacia la costa oeste. Y aunque Bugsy se traslada a Los Angeles, donde se vincula a la industria del cine, le persigue la obsesiva idea de levantar una ciudad de lujo y juego en Las Vegas.

Esta reconstrucción del retrato de un criminal a lo largo de las diferentes fases de su vida muestra en un primer momento como su interés por Hollywood y el cine, donde llega a controlar el sindicato de extras, se basa en que la producción de películas, en la medida que son necesarias grandes cantidades de dinero de forma rápida, es un excelente instrumento de blanqueo.

Posteriormente, pensando en otras vías de limpiar el dinero negro desde la aparente legalidad y como forma de proporcionar una plataforma para el éxito artístico a su novia actriz, Virginia Hill (Annette Bening), Bugsy se inicia en el emporio de los hoteles-casinos con espectáculo. Primero, blanquea dinero con la propia construcción del Flamingo y, una vez en marcha, favorecido por la volátil dinámica del juego.

Lucky Luciano le da un millón de dólares para el proyecto pero los materiales y líneas que el gánster busca disparan el presupuesto, lo que trata de remediar vendiendo fraudulentamente acciones de participación en el hotel, hasta un 400%.

A nivel de beneficios, los primeros años de actividad del Flamingo no ofrecieron los resultados esperados, cuestión que unida a que su novia consigue derivar a su cuenta privada varios de los millones del presupuesto, son determinantes en la sentencia de muerte de Bugsy.