¿Cómo sacar dinero blanqueado de los canales legales de la economía?

28 febrero, 2014

Incautar los bienes relacionados con la corrupción. Esta es la propuesta aprobada por el pleno del Parlamento Europeo el pasado 25 de febrero con el fin de “seguir el dinero a través de las fronteras y decomisar las ganancias de los criminales”.

La medida se enmarca en la propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo sobre el embargo preventivo y el decomiso de los productos de la delincuencia en la Unión Europea.

La motivación principal de la delincuencia organizada transfronteriza es la obtención de beneficios financieros. En este sentido, es necesario dotar a las autoridades competentes de los medios para localizar, embargar, administrar y decomisar el producto del delito.

Actualmente, con los mecanismos disponibles, las autoridades nacionales incautan menos de un 1% de las ganancias de delitos como el tráfico de drogas y de personas, la falsificación o el contrabando de armas de pequeño calibre.

La ONU sitúa en más de 2 billones de dólares anuales (es decir, más de 2 millones de millones) los beneficios obtenidos por el crimen organizado, cantidad que equivale al 3,6% del PIB mundial, y que, no olvidemos, tiene que ser blanqueada para pasar a los canales legales.

Si aplicamos el 1% a esos 2 billones de dólares, estaríamos hablando de que se incautan 20 mil millones de dólares, una cifra que representaría casi la suma del PIB de la zona euro y China juntos (15,7 mil millones de euros).

El volumen de las ganancias incautadas parece elevado, sobre todo si lo referenciamos a indicadores reales de la economía mundial, pero se trata de una cantidad insignificante comparada con la cifra de negocio del crimen organizado transfronterizo.

Por eso, las nuevas normas buscan aumentar el porcentaje de incautación permitiendo que los países confisquen bienes adquiridos a través de delitos como la corrupción en el sector privado y público tanto de funcionarios de las instituciones europeas como de los Estados miembros, la participación en una organización criminal, la pornografía infantil e, incluso, el cibercrimen.

La futura regulación, que aún debe someterse a la aprobación del Consejo, exige a los Estados miembros que permitan el decomiso de activos de origen delictivo tras una condena definitiva. También podrán incautarse de estos bienes en el caso de que el sospechoso o acusado esté huido o enfermo.

Asimismo, se establece el decomiso de productos transferidos a un tercero, siempre que se pruebe que esa persona es conocedora de que “el bien constituía un producto de actividades delictivas o que se le había transferido con objeto de evitar su decomiso y se le había entregado de forma gratuita o transferido a cambio de un importe inferior a su valor de mercado”.

El texto subraya que los Estados miembros deberían considerar la posibilidad de tomar medidas para permitir el uso de propiedades decomisadas para fines de interés público o social.

En cuanto al plazo de transposición a las legislaciones nacionales, se concreta en 30 meses.

Entre los Estados miembro, Reino Unido y Dinamarca ya han anunciado que no asumirán estas medidas.

Ultima iniciativa del PE contra el blanqueo de capitales: acabar con el anonimato de titulares de empresas y trusts

21 febrero, 2014

Los beneficiarios últimos de empresas, fundaciones y trusts quedarán inscritos en un Registro público especial para los países de la UE, de manera que pueda conocerse a quién pertenece realmente una empresa, en qué jurisdicción opera y a qué sistema tributario está ligada.

Los casinos están incluidos en esta iniciativa si bien se deja en manos de los Estados miembros la decisión de excluir a otros servicios de juegos de azar con riesgo bajo.

Acabar con el anonimato de propietarios de empresas y fideicomisos, es la última iniciativa contra el blanqueo de capitales y la evasión fiscal votada por las comisiones de Asuntos Económicos, de Justicia y de Interior de la Eurocámara.

Hasta ahora, se ha utilizado ese anonimato de sociedades  y cuentas en territorios offshore para ocultar transacciones financieras.

La idea es que este nuevo registro, al tratarse de una enmienda, pase a regularse en la nueva Directiva contra el blanqueo de capitales.

Y es que hay que tener en cuenta que, según cifra la ONU, el lavado de activos a nivel mundial en un solo año equivale a 2,5 % del PIB mundial.

Así, el objetivo de esta nueva medida es claro, contribuir a levantar el secreto de las cuentas en el extranjero y evitar casos de evasión “conociendo nombres y apellidos de personas que cometen prácticas abusivas”.

Por eso, con la creación de estos registros, los Estados miembros contribuyen a que las sociedades conserven información sobre su titularidad real y que esta información se ponga a disposición de las autoridades competentes y sujetos obligados (entidades financieras, asesores fiscales, gestores de fondos, notarios o abogados).

Como forma de proteger la privacidad de los datos, el registro dará acceso a la información mínima necesaria y sólo después de la identificación previa de la persona que desee acceder a esta información. El registro mostrará, por ejemplo, quién está detrás de un trust pero no revelará detalles de qué hay en él o para qué sirven.

Actividades intencionadas tales como la conversión de la propiedad o encubrir su verdadera naturaleza y origen, ya sea en un Estado miembro o en un país tercero, serán tratadas como blanqueo de capitales. También lo será la facilitación o la colaboración en estas actividades.

La norma deberá ser ratificada por el pleno de la Eurocámara el próximo mes de marzo y negociada con la Comisión y el Consejo Europeo ya en la próxima legislatura.

¿Cómo evolucionan los delitos económicos en el mundo?

20 febrero, 2014

El delito económico tanto en el ámbito de las finanzas como en otro tipo de organizaciones continúa en ascenso a nivel mundial.

La séptima entrega de la Global Economic Crime Survey elaborada por PwC, pone de manifiesto que el 37% de las empresas y organizaciones en el mundo han sido víctimas de algún delito económico en 2013, lo que significa un aumento del 3% respecto 2011.

El estudio ha contado con más de 5.000 encuestados procedentes de 95 países y tiene en cuenta dos vías de investigación.

Por un lado, se aplica la encuesta directa a ejecutivos que informan directamente sobre sus experiencias de delitos económicos, un proceso con el que se obtiene información sobre los diferentes tipos de delitos económicos, su impacto en la organización, el autor y medidas adoptadas por la organización.

Y, por otro, se pone el foco sobre amenazas de tipo sistémico como la corrupción y el soborno, el blanqueo de capitales, la ciberdelincuencia, además de cuestiones relacionadas con la competencia y la ley antimonopolio. Todas ellas causan graves daños en la organización.

La encuesta señala que la malversación de activos es el delito más común. El porcentaje de empresas que afirman haber sufrido este tipo de delitos asciende al 69%. El coste de este tipo de prácticas podría superar los 100 millones de dólares.

Les sigue con un 29%, quienes reportaron haber sido víctimas de fraude en adquisiciones o compras de empresas. El soborno y la corrupción afectaron al 27% de las empresas encuestadas, mientras que los ciberdelitos afectaron al 24%.

PwC2

“Al igual que un virus resistente, la delincuencia económica persiste a pesar de los continuos esfuerzos para combatirla. Ninguna organización con independencia de su tamaño en cualquier parte del mundo es inmune a los efectos del fraude y otros delitos “, señala Steven Skalak, socio de PwC y editor de la encuesta.

Distribución geográfica

África es la zona donde el 50% de los encuestados dice haber sido víctima de algún delito económico. Con un 41% se sitúa EEUU, seguido de Europa del Este (39%), Latinoamérica y Europa Occidental (35% cada uno), Asia Pacífico (32%) y Medio Oriente (21%).

En una distribución por países con mayor número de delitos, entre los diez primeros, la lista está encabeza por Sudáfrica, Ucrania y Rusia. El décimo puesto lo ocupa España junto con Argentina.

La encuesta identifica ocho economías emergentes – Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Turquía, México e Indonesia- donde el 40% del total de los entrevistados reportó haber sido víctima de algún delito económico, una cuestión que refleja un cambio en la riqueza de dichos países.

El perfil del defraudador

El defraudador tipo es un hombre de mediana edad con título universitario o superior que ha estado en la organización por un periodo importante de tiempo.

El 56% de los delitos económicos son cometidos por algún empleado de la empresa y en el 40% de los casos por alguien externo.

No obstante, hay variaciones importantes según el sector. Así, por ejemplo, en servicios financieros casi 60% de los delitos provienen del exterior y el 36% del interior.

En términos generales, los responsables de una quinta parte de los delitos económicos son personas en altos puestos gerenciales; un 42%, personas en puestos intermedios; y, un 34% es personal de nivel operativo.

Según revela la encuesta, los delitos ocurren cuando se presentan estas tres condiciones: presión, oportunidad y racionalización personal del delito.

¿Cómo se descubren los fraudes?

La encuesta revela que el 55% de los delitos económicos se descubre a través de controles corporativos, como los reportes de transacciones sospechosas, las auditorías internas o la evaluación de riesgos de fraude.

Por sectores

La delincuencia económica es más común entre los sectores financiero, del retail y el consumo, así como en las comunicaciones.

Además, en el caso de las entidades financieras, los delitos se concentran en el cibercrimen y el blanqueo de capitales.

PwC

Más cerca del intercambio automático de información a través de un estándar global

14 febrero, 2014

La globalización del sistema financiero mundial ha hecho muy sencillo para el inversor mantener y manejar operaciones financieras fuera de sus países de origen.

En este sentido, la evasión de impuestos extraterritorial sigue siendo un serio problema para los países a nivel mundial. Las cantidades de fondos depositados en el extranjero al resguardo de impuestos son muy significativas, una cuestión con consecuencias muy negativas para la economía internacional.

Como respuesta a la tarea encomendada por el G20 para reforzar las acciones contra la evasión fiscal e inyectar más confianza y equidad a los sistemas tributarios internacionales, la OCDE ha hecho público un nuevo estándar global único para el intercambio automático de información entre las autoridades fiscales de todo el mundo.

Este nuevo estándar emplaza a las jurisdicciones a obtener información sobre sus instituciones financieras e intercambiar dicha información automáticamente con otras jurisdicciones sobre una base anual.

Se expondrá la información de los estados de cuenta que deben ser intercambiados, las instituciones financieras que necesitan reportar esos datos, los diferentes tipos de cuentas y contribuyentes afectados por la medida, así como procedimientos comunes de diligencia que deben ser seguidos por las entidades.

El nuevo estándar se basa, en gran medida, en el trabajo previo de la OCDE sobre el intercambio automático de información. Así, también incluye los avances conseguidos desde la Unión Europea y reconoce “el papel catalítico” que ha tenido la FATCA.

Para el Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría, el estándar va a suponer “un verdadero cambio”, en la medida en que “aumentará la cooperación tributaria internacional, lo que refuerza la igualdad de circunstancias entre los distintos gobiernos, al tiempo que se protege la integridad de sus sistemas fiscales luchando contra la evasión de impuestos”.

Será en la reunión de los ministros de economía del G20, durante los días 22 y 23 de febrero en Sydney, cuando la OCDE presente formalmente el estándar para su aprobación. Posteriormente, en septiembre de 2014, entregará un Comentario detallado sobre esta medida, así como soluciones técnicas para implementar el intercambio de información real.

Más de 40 países o jurisdicciones se han comprometido a adoptar cuanto antes el estándar, entre los que llama la atención encontrar a Jersey, la Isla de Man o las Islas Vírgenes.

El comercio de diamantes también es vulnerable al blanqueo de capitales

11 febrero, 2014

El carácter cerrado y opaco de los mercados de diamantes junto a su alto valor, combinado con la falta de experiencia en este sector por parte de las autoridades, hacen de esta industria un objetivo para las actividades delictivas.

Por esta razón, el GAFI, en colaboración con el Grupo Egmont de Unidades de Inteligencia Financiera, han desarrollado un proyecto de investigación para identificar las tipologías de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo en el mercado del diamante.

Su finalidad es contribuir a sensibilizar y concienciar a las autoridades aduaneras  y otros órganos de control. Y es que, teniendo en cuenta los riesgos que lleva asociados el comercio de diamantes, es necesario aplicar las reglamentaciones adecuadas y poner en marcha medidas preventivas.

Así, el informe abarca todo el proceso, desde la producción, la venta del diamante en bruto, el corte y pulido, hasta la fabricación de joyas, y concluye que el comercio de diamantes está sujeto a vulnerabilidades y riesgos considerables.

Si bien este comercio ha existido durante siglos con una cultura y prácticas comerciales únicas, durante las últimas décadas se han producido cambios significativos en el mercado.

Han aparecido pequeños comerciantes y mercados emergentes como India y China que han desplazado a Bélgica, Israel y EE.UU. Además, los canales de distribución se han diversificado y las transacciones en efectivo son muy representativas.

También Internet toma posiciones rápidamente como una plataforma en el comercio de diamantes.

Identificación de riesgos

-Como el comercio de diamantes es transnacional y complejo es un perfecto caldo de cultivo para las operaciones de blanqueo de capitales que son, en la mayoría de los casos, de carácter internacional y multijurisdiccional.

-El uso de diamantes como moneda. Son difíciles de rastrear y pueden proporcionar el anonimato en las transacciones.

-Comercio basado en el lavado de dinero. Las características específicas del diamante como una mercancía y el gran número de transacciones relacionadas con el comercio internacional hacen que este mercado sea vulnerable a las diferentes técnicas de lavado.

-El comercio de diamantes obtiene unas ganancias que oscilan entre decenas a miles de millones de dólares, una cuestión muy relacionada con su potencial para lavar grandes cantidades de dinero.