En 2018, diez partidos y otras tantas fundaciones políticas europeas reciben financiación del presupuesto de la Unión Europea. Ahora, en un ejercicio de transparencia que garantice una asignación más justa de los recursos y una aplicación más rigurosa en caso de fraude, Parlamento Europeo y Consejo han acordado iniciar la modificación de la normativa con nuevas reglas para garantizar el uso adecuado del dinero público.

Así, las modificaciones se centran en determinadas prácticas abusivas, como la creación de entidades artificiales para recibir fondos del presupuesto de la UE.

Se revisarán las condiciones para fundar partidos políticos europeos de forma que solo los partidos nacionales y no las personas físicas puedan patrocinar su creación.

Además, se les obligará a salir del registro si facilitan información falsa y la Eurocámara recuperará cualquier financiación desembolsada de forma indebida o si se comprueba el uso fraudulento de los fondos.

La Oficina del Fiscal Europeo será la encargada de investigar los presuntos abusos.

El objetivo de esta modificación es garantizar que esos partidos tengan una auténtica dimensión europea, con una representación real en al menos la cuarta parte de los Estados miembros e impedir que los partidos nacionales utilicen a sus miembros para crear grupos europeos diferentes y acceder así a más fondos públicos.

Por eso, el acuerdo también se pronuncia sobre el cambio en la clave de distribución de los fondos: un 10% del presupuesto total en partes iguales entre todos los partidos políticos europeos, en lugar del 15% actual. El 90% restante se distribuirá en proporción al número de escaños conseguidos.

Asimismo, se disminuirán los incentivos a la creación de ‘miniclubes’, al tiempo que se mantendría la protección para los partidos pequeños.

El Parlamento quiere tener en vigor esta normativa antes de que finalice junio, momento que coincide con la publicación de la convocatoria de solicitudes de financiación para 2019, año de elecciones europeas.

Desde 2004, los partidos políticos europeos pueden recibir financiación anual consistente en una subvención para su funcionamiento y que hasta ahora puede abarcar hasta el 85% de los gastos subvencionables de un partido; el 15% restante lo debe sufragar el propio partido con cargo a sus propios recursos como las cuotas que abonan los miembros o las donaciones.

La subvención puede utilizarse para sufragar los gastos directamente relacionados con los objetivos establecidos en el programa político del partido, como, por ejemplo, reuniones y conferencias; publicaciones, estudios y publicidad; gastos administrativos, de personal y de viaje, y gastos de campañas para elecciones europeas.