En el informe que el GAFI redactó como documento base para la reunión en Buenos Aires (Argentina) los días 21 y 22 de julio de los ministros de Economía y gobernadores de Bancos Centrales del G20, las criptomedas en su relación con el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, vuelven a ocupar gran parte del debate.

El documento explica que el GAFI ha desarrollado un enfoque integral para responder al uso cada vez más habitual de cripto-activos en estas actividades ilícitas.

Un enfoque, dicen, destinado a garantizar que todos los países ejerzan un nivel suficiente de supervisión de las actividades que tienen lugar dentro de su jurisdicción con estas monedas y para potenciar entre los países “una mayor coherencia” entre sus diferentes regulaciones.

Avances

El programa de trabajo que el GAFI describe en el informe incluye la monitorización activa de los riesgos asociados a productos y servicios de pago de moneda virtual, incluidas tarjetas prepago vinculadas a este tipo de divisa, cajeros automáticos de bitcoin y ofertas iniciales de monedas (ICO).

En junio de 2018, el GAFI actualizó su inventario basado en casos nuevos y emergentes. Y es que, además del tráfico de drogas y el fraude a pequeña escala, el vínculo entre criptomonedas y otros delitos parece estar creciendo.

En cuanto al entorno regulatorio, este organismo ha llevado a cabo una evaluación para identificar los diferentes enfoques entre los integrantes del G20, así como en otros países.

El rango de respuestas regulatorias entre los países encuestados es amplio. Algunos han prohibido el uso de todas las monedas virtuales o que las instituciones financieras las tramiten.

Otros aplican la regulación que ya tienen en materia de ALD/CFT y extienden las medidas del intercambio de activos y servicios de transferencia tradicionales al ámbito de las criptomonedas.

También hay países que, aunque no lo regulan específicamente, aplican los requisitos para informar sobre transacciones sospechosas a aquellas relacionadas con transacciones de monedas virtuales.

Finalmente, el GAFI constata que muchos países están en proceso de establecer leyes específicas entre los que cita a España.

Comunicado del G20

Entre las conclusiones adoptadas en su reunión de dos días, los ministros de Economía y gobernadores de Bancos Centrales del G20 admiten que si bien “los cripto-activos no implican actualmente un riesgo para la estabilidad financiera global, “permanecemos alerta”.

Le piden al GAFI que clarifique para octubre de 2018 cómo sus estándares serán de aplicación a este tipo de moneda virtual.

Y dicen expresamente que las innovaciones tecnológicas, incluyendo aquellas subyacentes a los cripto-activos, pueden aportar beneficios significativos al sistema financiero y a la economía en su conjunto.

Sin embargo, como carecen de las principales características que tienen las monedas oficiales, alertan de que hay que tener muy en cuenta cuestiones relacionadas con la protección de los consumidores e inversores, la integridad de los mercados, la evasión impositiva, el lavado de dinero, y la financiación del terrorismo.

“Celebramos las actualizaciones provistas por el Consejo de Estabilidad Financiera y los organismos que establecen estándares internacionales y esperamos su continuo trabajo de monitorización de los potenciales riesgos de los cripto-activos y la evaluación de acciones multilaterales que sean necesarias”, añaden.

En su anterior encuentro en marzo de 2018, estos dirigentes ya se comprometieron a ir implementando los estándares del GAFI también en lo que respecta a las monedas virtuales. Y pidieron al Grupo de Acción Financiera avanzar en su implementación global, un trabajo que este organismo llevará a cabo bajo la presidencia que EE.UU. ostenta desde el pasado 1 de julio de 2018 hasta el próximo 30 de junio de 2019.

La toma de medidas para promover una regulación más consistente y efectiva de este tipo de monedas está entre los objetivos de esta presidencia.