En su evaluación de seguimiento anual, la quinta, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) ha puesto de relevancia que nuestro país ha avanzado para mejorar la eficacia en la lucha contra el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo. Y es que reconoce y alaba que desde su evaluación mutua en 2014, España ha trabajado para mejorar la eficacia de su marco normativo.

De hecho, este organismo internacional señala que nuestro sistema de prevención ha resultado uno de los mejores de la evaluación internacional.

Estas revisiones anuales que realiza el GAFI tienen como objetivo cuantificar el grado de cumplimiento de los compromisos en la lucha contra los delitos financieros de los países miembros. En la ronda inicial de hace 5 años, España tuvo una calificación de cumplimiento “alto” o “sustancial” en ocho de los 11 objetivos clave, y “moderado” en los tres restantes, sin que ninguno fuera catalogado de “bajo”.

Son precisamente esos tres aspectos moderados los que el GAFI ha revisado de forma específica para comprobar si han mejorado.

De moderado a sustancial

Como recoge el Informe, en la actualidad España ha alcanzando un nivel sustancial de efectividad para garantizar que las instituciones financieras, abogados, agentes inmobiliarios y otras empresas y profesiones no financieras apliquen medidas preventivas para abordar los riesgos de blanqueo y financiación del terrorismo y denuncien transacciones sospechosas.

Para el GAFI, esto es el resultado de una mejor supervisión de estos sujetos obligados. Además, reconoce que las autoridades españolas también sensibilizaron al sector financiero, en particular a los servicios de transferencia de dinero.

El segundo de los aspectos en los que hemos logrado un nivel sustancial de efectividad tiene que ver con la lucha y prevención de que tanto personas como entidades involucradas en la proliferación de armas de destrucción masiva recauden, muevan y usen fondos, de conformidad con las Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

En este sentido, el Informe señala que España ha establecido varios mecanismos de coordinación para evitar la financiación de armas de destrucción masiva y que ha demostrado que ya sea a través de investigaciones policiales o por la supervisión de las entidades informantes, pueden identificar a quienes pretendan burlar las sanciones de financiación de la proliferación.

Por contra, en la revisión, España mantuvo ese cumplimiento “moderado” en el apartado referido al bloqueo inmediato de cuentas y el control de las ONG. Debemos centrarnos, según el GAFI, en fortalecer la eficacia de las medidas legislativas adoptadas en nuestro país para evitar que las organizaciones terroristas recauden, muevan y utilicen fondos y abusen del sector sin ánimo de lucro.