La futura Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a la prevención de la utilización del sistema financiero para el blanqueo de capitales y para la financiación del terrorismo, podría incluir el juego online como actividad susceptible de ser supervisada por los órganos “antiblanqueo” competentes.

Hasta ahora, en el sector del juego, sólo los casinos estaban incorporados en el texto de esta normativa europea que aún continúa en proceso parlamentario. Con esta reciente modificación al borrador se diferencia entre el juego que entraña «un alto riesgo de usarse para el blanqueo de dinero» y aquel en el que el riesgo es muy bajo.

Con este planteamiento, Bruselas entiende que tanto los casinos como los proveedores online deben recibir un trato diferenciado de los proveedores de otros servicios de juego.

También se establece que la futura Directiva sea de aplicación a los juegos que se desarrollen a través de redes sociales, ya que «los riesgos asociados a esta industria implican que todos los juegos sean objeto de las mismas medidas de control, de manera que no existan áreas grises».

En nuestro país, la Ley 13/2011 regula específicamente la actividad del juego “cuando se realice a través de canales electrónicos, informáticos, telemáticos e interactivos”.

Y se dispone, igualmente, que los operadores deberán poner en marcha mecanismos de prevención para evitar el fraude y aquellos delitos asociados al blanqueo de capitales y financiación del terrorismo en los términos dispuestos por la Ley 10/2010.

Sin embargo, teniendo en cuenta que se utiliza el dinero electrónico como medio de pago no están obligados a identificar a los usuarios de forma fehaciente, ni a realizar un seguimiento de la relación de negocio, ni a evaluar el riesgo del cliente individual o a identificar el origen de los fondos utilizados.

Fuente: El Economista