El establecimiento de Moneyval (Comité de expertos en la evaluación de medidas contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo) en 1997, dentro del marco del Consejo de Europa, supuso un paso decisivo en la lucha contra el blanqueo de capitales. Desde su nacimiento, el objetivo del comité siempre ha sido el mismo: asegurarse de que sus Estados miembros dispongan de sistemas eficaces para combatir las amenazas actuales en este tipo de delitos y trabajar para hacer frente a las futuras. De esta forma, Moneyval se ha convertido en uno de los mecanismos de control más importantes de Europa.

En la celebración de estos tres lustros de vida de Moneyval, Thorbjørn Jagland, Secretario General del Consejo de Europa, afirmaba: “Para luchar eficazmente contra el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo, los Estados tienen que compartir las normas y principios comunes, y saber qué esperar el uno del otro”.

Precisamente, el Comité de Expertos evalúa que los Estados miembros cumplan con todas las normas internacionales pertinentes, a través de un proceso de revisión de evaluaciones continuo. Estas normas son las que figuran en las recomendaciones del GAFI, incluyendo otras muchas como las recomendaciones especiales sobre la financiación del terrorismo y las convenciones de Naciones Unidas contra el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas (1988), contra la delincuencia organizada transnacional, la convención para la supresión de la financiación del terrorismo (1999), la directiva 2005/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de octubre de 2005, sobre la prevención en el uso del sistema financiero para el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, y el Convenio de 1990 relativo al blanqueo, seguimiento, embargo y decomiso de los bienes objeto de delito.

Mientras el mundo se enfrenta estos últimos años a la crisis económica y financiera, los delincuentes tratan de seguir explotando los eslabones más delicados. Por eso, tanto el Consejo de Europa, como los propios Estados miembros, y en especial las jurisdicciones Moneyval, pretenden evitar ser sus puntos de entrada. “La confianza en el dinero de origen criminal para sostener una economía no sólo es perjudicial sino que también socava directamente el desarrollo económico del país en cuestión”, reconoció Thorbjørn Jagland en el decimoquinto aniversario del nacimiento de Moneyval.