En la Eurozona los billetes de 500 euros, con un valor cercano a los 300 mil millones de euros a finales de 2013, representan el 30% del valor total de los billetes en circulación. Por lo que respecta a España, con datos a marzo de 2016, se acumulan 32,4 millones de euros, lo que representa más del 77% del dinero en circulación, es decir, una cifra absoluta de 41.864 millones de euros.

Es evidente que esta denominación de billetes permite mantener grandes sumas de dinero en efectivo en dimensiones reducidas. Con un tamaño de 160 x 82 mm, estos billetes pueden almacenarse fácilmente en un maletín o en otro elemento de transporte fácilmente manejable, lo que permite que sean usados en operaciones de narcotráfico, venta ilegal de armas o en traslados para su ingreso en paraísos fiscales.

Y es que como señala el diario El Español, un maletín de piloto podría albergar casi 8 millones de euros en este tipo de billetes y precisa que el volumen con el que tendrán que funcionar las tramas que empleen dinero negro se multiplica con el uso de billetes de 200 euros.

Ahora, en una medida que ya venía gestándose de atrás pero que se ha visto impulsada por la necesidad de frenar los mecanismos de evasión fiscal, blanqueo de capitales y financiación del terrorismo, el Banco Central Europeo (BCE) ha decidido cesar la producción y la emisión del billete de 500 euros.

Como consecuencia, los billetes de 500 euros dejarán de emitirse a finales de 2018, período en que está prevista la introducción de los billetes de 100 y de 200 euros de la serie Europa. Las demás denominaciones —de 5€ a 200€— se mantendrán.

No obstante, esta alternativa para contrarrestar “la comisión de actividades ilícitas” podría considerarse parcial si tenemos en cuenta que los billetes seguirán siendo de curso legal y mantendrán su valor indefinidamente.

Tras la conclusión de un examen de la estructura de las denominaciones de la serie Europa, el Consejo de Gobierno del BCE toma esta decisión “teniendo en cuenta la preocupación que los billetes de esta denominación puedan facilitar”, dice en su comunicado oficial.

Eso sí, con el importante matiz de que teniendo en cuenta el papel internacional del euro y la confianza generalizada de que gozan sus billetes, la denominación de 500 seguirá siendo de curso legal y, en consecuencia, podrá seguir utilizándose como medio de pago y depósito de valor.

Así, al mantener su valor indefinidamente, podrán cambiarse en los bancos centrales nacionales del Eurosistema durante un período ilimitado.