Cuánto más eficazmente gestionen su riesgo las entidades financieras, menos margen habrá para que la comisión de operaciones fraudulentas o de blanqueo de dinero por parte de clientes o pseudoclientes en el caso de suplantación de identidad, minen negativamente su nivel reputacional.

Y es que quienes realizan sus transacciones financieras de manera legal, necesitan confiar en sus entidades cuando inician una relación de negocio, máxime cuando parece iniciarse el proceso de recuperación económica.

Sabemos que en la prevención del blanqueo, además del cumplimiento normativo al que están obligadas las entidades y que es muy claro y expreso, una correcta identificación del cliente es la piedra angular para evitar este tipo de delitos y, consecuentemente, una reputación negativa. De hecho, existen desarrollos tecnológicos como es el caso de la plataforma IdConfirma, de Soluciones Confirma, que funciona como motor de gestión para la identificación formal.

Como señala Santiago Lago, directivo de la empresa, “obtener esta información con garantía de veracidad, gestionarla y custodiarla con eficacia, es un primer paso muy importante para evitar mayores disgustos” que, recuerda, “no sólo se centran en el riesgo de operaciones sospechosas de blanqueo”.

La usurpación de la identidad para cometer fraude operacional es el otro gran fantasma de las entidades. En este caso, abrir una ventana de transparencia que ofrezca soluciones operativas para la prevención del fraude es también necesario para que los clientes, verdaderos titulares de las identidades usurpadas, se acerquen a las entidades con confianza.

En este contexto es como se diseña el fichero ASNEF Protección, una herramienta tecnológicamente desarrollada por Soluciones Confirma, dirigida tanto al sector financiero como a clientes. Se trata, tal y como lo describe la propia Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito, de “un plus valioso de reputación para las entidades usuarias porque estarán demostrando públicamente su interés en solucionar los desencuentros que ocasionan entre ciudadanos y empresas, las suplantaciones de identidad”.

Por su parte, los clientes, por si mismos o a través de su tutor legal, pueden autoincluirse en el fichero de manera gratuita para proteger su identidad contra el uso fraudulento que pudieran hacer otras personas en operaciones financieras o comerciales en las que intervengan empresas usuarias de este fichero. Éstas, ante una solicitud de operación, consultarán la información del fichero mediante número de D.N.I., N.I.F., pasaporte o NIE. La consulta consistirá en un estudio de identificación de la información aportada por el beneficiario, con garantías de confidencialidad y máximo respeto a la intimidad de los interesados.