La 25 edición del Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) que ha hecho pública Transparencia Internacional (TI) con datos referidos a 2019 sitúa a España en la posición 30 entre los 180 países evaluados, junto con Portugal, Barbados y Qatar.

En el ámbito de la UE, nuestro país se ubica en el puesto número 13.

Y es que mientras que en 2018 España obtuvo 58/100 puntos, este año sube 4 puntos con un resultado de 62/100. Aún con todo, TI destaca que nos encontramos por debajo de Estonia, país al que superábamos en 2012 y que ha aumentado su puntuación de manera significativa en los últimos años.

Entre 2012 y 2018, la calificación de España cayó en 7 puntos. Con la mejora de este año, aunque sigue por debajo de la puntuación que tenía hace 7 años, la diferencia es menor: este año obtuvo 3 puntos menos que los que logró en 2012, cuando su puntuación fue de 65.

En su opinión, «una economía como la española, que se sitúa entre las 15 primeras del mundo, no debería estar por debajo de los 70 puntos en el Índice de Percepción si quiere mantener su imagen y su competitividad».

El IPC 2019 mide exclusivamente la percepción de la corrupción en el sector público de 180 países y territorios, a los que se asigna una puntuación de 0 (corrupción elevada) a 100 (sin corrupción). De acuerdo con el análisis de los datos globales, más de dos tercios de los países estudiados han obtenido menos de 50 puntos, y la calificación media se sitúa en 43 puntos.

Fuente: TI

El mapa de la corrupción

En la primera posición del Índice se encuentran Dinamarca y Nueva Zelanda, con 87 puntos, seguidos por Finlandia, que este año obtuvo 86 puntos. Los últimos puestos son ocupados por Somalia, Sudán del Sur y Siria, con 9, 12 y 13 puntos sobre 100, respectivamente. En cuanto a las regiones, Europa Occidental y la Unión Europea tienen las mejores puntuaciones (66 puntos de media), y África es la que cuenta con la puntuación media más baja (32 puntos de media).

Desde 2012, solo 22 países han registrado mejoras significativas en sus puntuaciones. Entre ellos, se encuentran Estonia, Grecia y Guyana. Por el contrario, en 21 países, como Australia, Canadá y Nicaragua, las puntuaciones han empeorado de manera significativa.

Fuente: TI

A mayor regulación menor corrupción

A la vista de los resultados de esta edición del IPC, TI concluye que existe una relación directa entre dinero, política y corrupción. En consecuencia, los países que obtienen un buen resultado en el IPC cumplen altos estándares en sus respectivas regulaciones sobre la financiación de las campañas electorales, así como con procesos amplios y participativos de consultas.

Los países con las regulaciones más exhaustivas en financiación de los partidos políticos y campañas electorales y con mayor transparencia respecto de estos aspectos, tienen una puntuación media de 70 en el IPC. Por el contrario, los países donde las regulaciones no existen o su cumplimiento es deficiente obtienen una media de 34 y 35, respectivamente.

El 60% de los países que mejoraron significativamente sus puntuaciones en el IPC desde 2012 también fortalecieron sus regulaciones sobre las donaciones para campañas políticas.

Los países con procesos de consulta amplios y transparentes tienen una media de 61 puntos en el IPC. Y cuando existe poca o ninguna consulta, la puntuación media es de solo 32.

Una amplia mayoría de países que empeoraron significativamente sus puntuaciones en el IPC desde 2012 no impulsan la participación de los actores políticos, sociales y empresariales más importantes en los procesos de toma de decisiones.