Infografía: Cambios en la vida de un candidato que se convierte en político electo

28 diciembre, 2015

¿Cómo cambia la vida de un político cuando pasa de ser candidato a cargo electo? Con el fin de alejar de él toda sombra de sospecha en cuestiones de corrupción, sobornos, blanqueo o evasión fiscal, la ley será vigilante en sus transacciones y obligará  a que las entidades financieras con las que vaya a iniciar cualquier relación de negocio también lo sean.

Ya sabemos que para ser Persona con Responsabilidad Pública (PRPs) hay que pasar por el escaner del cambio.

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La supervisión y el control en el derecho comparado: el caso de Francia

23 diciembre, 2015

Nuestro país vecino, Francia, es pionero en la creación de este tipo de órgano de supervisión para la prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. Este gabinete de inteligencia financiera, el Tracfin (Servicio de tratamiento de la Información y Acción contra los Circuitos Financieros Clandestinos), tiene su origen en 1990 y desde hace casi 10 años está bajo la supervisión de varios ministerios.

Tras los recientes atentados yihadistas en París, este órgano ha reforzado sus directrices para un mayor control de la financiación del terrorismo y pide extremar la debida diligencia y reportar operaciones sospechosas a bancos, mutualidades e intermediarios del crowdfunding o ventas de arte y antigüedades.

Durante el ejercicio 2014, el Tracfin, en materia de financiación de terrorismo recibió y analizó 323 expedientes de información, cifra que representa un 15% más con respecto a 2013; fueron investigadas 3.000 personas y se trataron 231 cuestiones de financiación terrorista, también un 15% más en relación al año 2013.

El blanqueo de capitales está tipificado como delito en el artículo 324-1 del Código Penal francés y se aplica a los ingresos relacionados con un delito o con un crimen, así como a la financiación del terrorismo. La detección de los flujos financieros ilícitos también se basa en la obligación que tiene cualquier persona que transporte dinero en efectivo, títulos o valores por un importe superior a 10.000 euros de declararlo en la aduana.

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Al igual que en nuestro país, se exige que los sujetos obligados actúen con la diligencia debida y emitan una declaración de sospecha ante cualquier operación que les parezca dudosa.

Las profesiones y organismos obligados son muy similares a los nuestros, con la diferencia de que, como resultado de una orden adoptada en enero de 2009, el deber de cumplimiento se ha ampliado a cualquier persona que desempeñe una misión de servicio público.

Tracfin analiza las declaraciones de sospecha que les llegan de estos profesionales y entidades de forma que, cuando confirma una operativa de blanqueo, acude bien al fiscal de la República con competencia territorial o bien a los servicios especializados.

En el marco de sus competencias, este organismo puede requerir al sujeto obligado directamente (salvo en el caso de los abogados en el que tendrá que dirigirse a su órgano de colegiación) que se le entreguen las piezas relevantes para reconstruir las transacciones que han sido objeto de alerta y, además, cuenta con la facultad de imponer un plazo para la entrega de estos documentos. También podrá solicitar la información necesaria a cualquier persona que desempeñe un cargo público.

Asimismo, es competente para objetar de una transacción financiera sospechosa de la que ha sido informado por un sujeto obligado que participa en ella. El plazo para expresar su oposición a la operación es de un día desde que se recibe el informe.

Este gabinete de inteligencia financiera basa la cooperación internacional operativa en acuerdos bilaterales con sus homólogos extranjeros, lo que permite que la calidad y el tiempo de respuesta de los intercambios de información se optimicen  y vayan progresando. Y si bien la mayoría de las solicitudes provienen de países de la Unión Europea, aumentan de forma considerable aquellas procedentes de Asia y de Oriente Próximo.

¿Cómo es el blanqueo en las series de éxito? Boardwalk Empire

19 diciembre, 2015

Esta serie de culto made in Usa que se empezó a emitir en septiembre de 2010, ha sido escrita por Terence Winter, creador de Los Soprano, y dirigida por Martin Scorsese.

Ambientada en la ciudad costera de Atlantic City, Nueva Jersey, durante el periodo de la Ley Seca en el año 1920, Boardwalk Empire inicia su recorrido entre políticos corruptos y jóvenes mafiosos con prometedoras carreras, al calor del contrabando de bebidas alcohólicas.

De la mano de su protagonista Nucky Thompson, republicano, tesorero de Atlantic City y hermano del sheriff, las cinco temporadas de la serie nos trasladan en un escenario perfectamente recreado por una ciudad controlada íntegramente por este político basado en un personaje real.

La figura de Nucky Thompson, encarnado por el actor Steve Buscemi en el mejor papel de su carrera,  se agranda a lo largo de la serie acompañado de una ambición insaciable. Cautiva a los habitantes locales y aprovecha la prohibición y la ilegalidad para explotar la capacidad de la ciudad para proporcionar al visitante todo lo que no podían encontrar en otros lugares.

Maneja la ciudad desde el noveno piso del Ritz -Carlton Hotel en lo que será una perfecta combinación entre la corrupción política y el crimen organizado. El mundo público de la política con el submundo de la delincuencia donde, junto a los beneficios de la Ley Seca, existen la malversación de fondos públicos, el lavado de dinero negro, el juego ilegal  y el asesinato.

Para ello, con la connivencia de políticos y jueces, controló el desarrollo de un sindicato del crimen que se ocupó de la red ilegal del juego, la prostitución y el licor en Atlantic City. En este contexto, la gran fortuna que amasa Nucky Thompson gracias a la venta ilegal de alcohol, la introducía en los canales oficiales a través del alquiler y compra de inmuebles y del juego.

Ya en el primer capítulo, en un acercamiento histórico a la realidad, Thompson se encuentra con cuatro grandes figuras de la mafia, Arnold Rothstein (Michael Stuhlbarg) y Lucky Luciano (Vincent Piazza) de Nueva York, y Big Jim Colosimo (Frank Crudele) y Johnny Torrio (Greg Antonacci) de Chicago. Todos ellos alcanzan un acuerdo que les beneficie en el contrabando e importación vía marítima del licor.

También aparece un joven Al Capone (Stephen Graham) como conductor y guardaespaldas de Torrio y Meyer Lansky (Anatol Yusef), uno de los referentes del crimen organizado en EEUU y creador de parte del sistema financiero de lavado de dinero de la mafia.

 

La banca de corresponsales y sus riesgos

17 diciembre, 2015

Derivado de su enfoque basado en el riego, el Reglamento de la Ley 10/2010 no deja lugar a dudas al determinar que el manual de prevención de las entidades financieras debe incluir medidas específicas para asegurar que los corresponsales aplican procedimientos adecuados de prevención.

La banca de corresponsales nace de la necesidad de prestar un servicio en un tercer país en el que una entidad financiera no tiene presencia física. A partir de aquí, el procedimiento es sencillo. Se contacta con una entidad del país en cuestión y se suscribe un acuerdo para abrir una cuenta en ella.

Desde este punto de partida se ha llegado a la actual red de acuerdos internacionales que conforma la banca de corresponsales en estos momentos y que se revela absolutamente necesaria para el normal funcionamiento de los sistemas de pagos internacionales que permita que las transacciones financieras sean procesadas con confianza y rapidez.

Precisamente, SWIFT acaba de presentar una iniciativa de innovación en pagos globales, que se implantará de manera piloto a principios de 2016, para mejorar radicalmente la experiencia de los usuarios en la banca corresponsal mediante el aumento de la velocidad, la transparencia y la previsibilidad de los pagos transfronterizos.

Sin embargo, la red de banca de corresponsales es un canal que puede ser utilizado por quienes pretenden blanquear activos ya que, como advierte el SEPBLAC, la facilidad y rapidez con la que es posible mover importes elevados a través de operaciones financieras complejas, “permite la desvinculación de los fondos de su origen delictivo, haciendo prácticamente imposible su seguimiento”.

No hay que olvidar que al tratar con corresponsales, un banco está actuando como agente o conducto de éste, ejecutando o procesando pagos y otras transacciones para los clientes del corresponsal. Así, estos clientes serán personas físicas, jurídicas o incluso instituciones financieras y los beneficiarios de las transacciones podrán ser clientes tanto de la institución como de otras.

En este flujo de relaciones, es posible que la entidad no tenga vínculo directo con las partes implicadas en una transacción que ella ha realizado y, en consecuencia, no pueda verificar la identidad ni tener pleno conocimiento de la naturaleza de esa operación específica.

A esta dificultad se le añadiría el hecho de que los bancos que participan en la cadena de pagos se encuentran sometidos a la normativa propia de la jurisdicción donde están domiciliados.

Por eso, además de pedirlo a las propias entidades, los diferentes organismos reguladores advierten que cada corresponsal cumpla la diligencia debida con respecto a sus propios clientes y controle las transacciones que éstos realicen, de acuerdo con la legislación y los estándares internacionales vigentes. Y es que son los corresponsales quienes mejor conocen a sus clientes y, por tanto, deberían usar un sistema de control interno adecuado y preparado para prevenir los riesgos de blanqueo.

Navidad: regalos, buen gobierno y transparencia

7 diciembre, 2015

Tras los famosos trajes del entonces presidente de la Comunitat Valenciana, Francisco Camps, las Navidades de nuestros políticos y altos cargos no han vuelto a ser lo mismo. En su afán por huir de la estela de corrupción en pro de la transparencia, nos han traído una máxima que ha funcionado desde entonces a la hora de aceptar regalos: cortesía, sí, pero no soborno.

Y es que el alto cargo parece haber entendido que es preciso dibujar claramente el límite entre aceptar un detalle en estas fechas y cometer un delito de cohecho.

Como forma de darle a esta cuestión un respaldo que fuera más allá de las buenas intenciones, en diciembre de 2013 se aprobaba la ley de transparencia y buen gobierno.

Sin embargo, el texto es intencionadamente ambiguo y se centra en el concepto y en lo cualitativo, no en el tipo de producto o marca con límite económico. Por eso más que especificar si un alto cargo debe recibir o no su Cesta por Navidad, deja el criterio abierto a que “no aceptarán para sí regalos que superen los usos habituales, sociales o de cortesía, ni favores o servicios en condiciones ventajosas que puedan condicionar el desarrollo de sus funciones”.

Añade, además, que “en el caso de obsequios de una mayor relevancia institucional se procederá a su incorporación al patrimonio de la Administración Pública correspondiente”.

Por tanto, sin que se establezcan límites cuantitativos pero sí superada la cortesía, queda prohibido recibir regalos que vayan más allá de los que se harían en un entorno normal de trabajo.

En este “tope mental” de lo que se considera un obsequio de uso social habitual cabe, por tanto, el regalo por Navidad o cumpleaños con un coste “normal”.

Esta norma afecta a los miembros del Gobierno, los secretarios de Estado y los altos cargos de la Administración central, además de los puestos de dirección y cúpula y representantes políticos de las administraciones regionales y locales.

Cuando haya un exceso por parte de alguno de estos cargos puede haber una denuncia por la vía administrativa y la apertura de un expediente sancionador en el que la consecuencia más leve sería la amonestación hasta el cese como la más grave.

Además, si hay indicios de que el regalo está asociado a un soborno para obtener ventajas competitivas, esta conducta se denunciaría por cohecho que podría clasificarse de pasivo tanto propio como impropio.