UE: problemas derivados de la no armonización de las sanciones por no declarar dinero efectivo

28 agosto, 2015

Con el objetivo de evitar los movimientos ilegales de dinero en efectivo, la Unión Europea cuenta con un Reglamento en el que se establece que toda persona que cruce una frontera exterior de la Unión con 10.000 euros o más en efectivo, deberá declararlos a las autoridades del Estado miembro cuyas fronteras atraviese. En esa declaración hay que indicar principalmente la procedencia y el uso previsto de ese dinero

Ahora bien, en virtud del Reglamento, serán los Estados miembros quienes fijen las sanciones a aplicar en caso de incumplimiento de la obligación de declarar. Unas sanciones que tendrán que ser “eficaces, proporcionadas y disuasorias”.

Esta cuestión que a priori podría parecer razonable, ha sido objeto de una disputa entre un ciudadano europeo y las autoridades húngaras a la que el Tribunal de Justicia de la UE ponía fin el pasado 16 de julio 2015 con una sentencia en la que afirma que al imponer una multa equivalente al 60% del dinero en efectivo no declarado en el momento de cruzar una frontera exterior de la UE, la legislación húngara contraviene el derecho comunitario.

El 9 de agosto de 2012, R. M. Chmielewski entró en Hungría procedente de Serbia, sin declarar un total de 147.492 euros. Las autoridades húngaras le impusieron una multa de 78.000 euros aproximadamente. En este Estado, la cuantía de las multas depende de la suma no declarada y establece que sea del 60% del total para cantidades superiores a los 50.000 euros.

El Tribunal recuerda, en primer lugar, que, como no existe armonización europea de las sanciones aplicables en caso de incumplimiento de la obligación de declarar prevista por el Reglamento, los Estados miembros son competentes para establecer las sanciones que consideren adecuadas. No obstante, están obligados a ejercer esta competencia respetando el Derecho de la Unión y, por tanto, ateniéndose al principio de proporcionalidad.

Y aunque los magistrados consideran que un sistema que basa la cuantía de la sanción en la cantidad de dinero no declarada no resulta desproporcionado en sí mismo y, además, no existe obligación de las autoridades a tener en cuenta circunstancias específicas como la intencionalidad o la reincidencia, “habida cuenta de que la infracción de que se trata consiste únicamente en el incumplimiento de una obligación de declarar y no en la participación en actividades fraudulentas o ilícitas”, no resulta proporcionada una multa cuya cuantía equivale al 60% de la suma de dinero en efectivo.

Asimismo, el Tribunal de Justicia matiza que el Reglamento prevé la posibilidad de retener el dinero que no haya sido declarado, a fin de efectuar las comprobaciones e inspecciones necesarias para determinar la procedencia del dinero, el uso previsto y el destino que se pretenda darle.

Por todo ello, se entiende que una multa de esa cuantía rebasaría los límites de lo que hubiera sido necesario para garantizar el cumplimiento de las obligaciones normativas y conseguir los objetivos perseguidos por el Reglamento.

Como consecuencia, y para alcanzar esos objetivos del texto reglamentario sin rebasar los límites “de lo que resulta necesario”, el tribunal estima suficiente una sanción consistente en una multa de un importe inferior combinada con una medida de retención del dinero no declarado.

La Guía de Buenas Prácticas del SEPBLAC al detalle: bases de datos y tipos de operaciones

27 agosto, 2015

El pasado enero 2015, el SEPBLAC editaba un manual de buenas prácticas para la aplicación de listas de personas y entidades sujetas a sanciones internacionales, con el que orientar a los sujetos obligados en el diseño e implantación de procedimientos adecuados de control interno.

De sus cinco bloques temáticos, el primero está dedicado a determinar qué bases de datos de clientes y qué tipo de transacciones se van a contrastar contra listas.

El SEPBLAC recomienda a las entidades que en el análisis de riesgo inicial ya se incluya una relación completa de estas bases de datos y tipos diferentes de operaciones que se realizan.

Hay que tener en cuenta que el análisis de riesgo va a ser la piedra angular en el diseño de las medidas a implantar para dar cumplimiento a las obligaciones relativas a sanciones internacionales. Y todo ello, con un enfoque de nivel de riesgo basado en cada tipo de operación o base de datos.

Como paso siguiente, las entidades deberán realizar las correspondientes verificaciones contra listas. En este apartado el SEPBLAC es claro al recomendar “que siempre procede realizar verificaciones en vez de analizar caso a caso cuando procede realizarla o no”.

Sólo en caso de que exista “riesgo cero” se justificará la no verificación, es decir, cuando los intervinientes (titulares, además de apoderados, autorizados, titulares reales, avalistas, etc.) ya hayan sido verificados por estar en bases de datos que se comprueban periódicamente contra listas actualizadas.

Ya en el ámbito de las operaciones, como otro factor atenuador del riesgo, es buena práctica verificar tanto a los no clientes de la entidad en el caso, por ejemplo, de transferencias recibidas, como que en los campos referidos al “concepto” u otros con observaciones no contengan nombres de personas incluidas en listas.

Y también lo es analizar y documentar el efecto que la intervención de un tercero sujeto a las obligaciones tiene en los procedimientos implantados por la entidad como sujeto obligado.

Ahora bien, el Servicio Ejecutivo advierte de que ese efecto de terceros “no puede consistir en no aplicar ninguna medida de verificación” ya que en el caso de detectarse que se ha operado con una persona incluida en listas, “el que se hubiera decidido previamente no verificar confiando en que los terceros no cometan errores, no exime a la entidad de responsabilidad”.

El mercado del oro en el blanqueo de capitales

20 agosto, 2015

De nuevo, el GAFI ha querido advertir en un Informe publicado en julio de 2015 sobre el riesgo y vulnerabilidades del mercado del oro como instrumento para el lavado de activos. Las recomendaciones 22 y 23 de este organismo ya incluían explícitamente las medidas de diligencia debida a adoptar por este sector.

Como contenido principal, el informe ofrece una serie de casos de estudio e indicadores de riesgo (red flags) para dar a conocer y sensibilizar de estas prácticas tanto a a los profesionales de la prevención como a las empresas que comercian con oro.

Hay que recordar que en el artículo 2 de nuestra Ley 10/2010, se identifica como sujetos obligados a “las personas que comercien profesionalmente con joyas, piedras o metales preciosos”. Y ya en el Reglamento se especifica que tendrán que identificar al cliente y las operaciones realizadas, así como conservar la documentación que “se harán constar en un libro-registro, en soporte físico o electrónico”.

El oro supone para los criminales un medio alternativo para mover sus activos, transferir valor y generar ganancias, con el atractivo de que tiene un valor estable y es fácilmente transformable e intercambiable. Además, es un mercado que opera con mucha discreción y mantiene el anonimato de sus clientes, variables que favorecen la actividad ilícita.

En un momento en el que los gobiernos e instituciones internacionales y el sector financiero están reforzando las medidas para luchar contra el blanqueo, el crimen organizado y los grupos terroristas hacen compatibles otros sistemas como el inmobiliario con la adquisición de lingotes. Incluso montan cadenas de tiendas para comprar y vender metales preciosos a través de sus propias empresas como fórmulas alternativas para introducir sus fondos en los sistemas financieros legales.

Y es que, como advierte el GAFI, es un negocio altamente lucrativo que genera oportunidades de negocio para los criminales en todas sus fases, desde la extracción hasta el comercio minorista. Prueba de ello es la importante operación policial llevada a cabo en España en la que se investigó una red que compraba joyas de otras tiendas “compro oro” que mandaba fundir en lingotes para ser vendidos posteriormente.

También parece que la hawala, sistema de transferencia alternativo e informal de fondos, del Sur de Asia y de Oriente Medio, estaría conectada con los circuitos del oro.

La reputación de las entidades financieras y la identificación de clientes, un binomio a cuidar

18 agosto, 2015

Cuánto más eficazmente gestionen su riesgo las entidades financieras, menos margen habrá para que la comisión de operaciones fraudulentas o de blanqueo de dinero por parte de clientes o pseudoclientes en el caso de suplantación de identidad, minen negativamente su nivel reputacional.

Y es que quienes realizan sus transacciones financieras de manera legal, necesitan confiar en sus entidades cuando inician una relación de negocio, máxime cuando parece iniciarse el proceso de recuperación económica.

Sabemos que en la prevención del blanqueo, además del cumplimiento normativo al que están obligadas las entidades y que es muy claro y expreso, una correcta identificación del cliente es la piedra angular para evitar este tipo de delitos y, consecuentemente, una reputación negativa. De hecho, existen desarrollos tecnológicos como es el caso de la plataforma IdConfirma, de Soluciones Confirma, que funciona como motor de gestión para la identificación formal.

Como señala Santiago Lago, directivo de la empresa, “obtener esta información con garantía de veracidad, gestionarla y custodiarla con eficacia, es un primer paso muy importante para evitar mayores disgustos” que, recuerda, “no sólo se centran en el riesgo de operaciones sospechosas de blanqueo”.

La usurpación de la identidad para cometer fraude operacional es el otro gran fantasma de las entidades. En este caso, abrir una ventana de transparencia que ofrezca soluciones operativas para la prevención del fraude es también necesario para que los clientes, verdaderos titulares de las identidades usurpadas, se acerquen a las entidades con confianza.

En este contexto es como se diseña el fichero ASNEF Protección, una herramienta tecnológicamente desarrollada por Soluciones Confirma, dirigida tanto al sector financiero como a clientes. Se trata, tal y como lo describe la propia Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito, de “un plus valioso de reputación para las entidades usuarias porque estarán demostrando públicamente su interés en solucionar los desencuentros que ocasionan entre ciudadanos y empresas, las suplantaciones de identidad”.

Por su parte, los clientes, por si mismos o a través de su tutor legal, pueden autoincluirse en el fichero de manera gratuita para proteger su identidad contra el uso fraudulento que pudieran hacer otras personas en operaciones financieras o comerciales en las que intervengan empresas usuarias de este fichero. Éstas, ante una solicitud de operación, consultarán la información del fichero mediante número de D.N.I., N.I.F., pasaporte o NIE. La consulta consistirá en un estudio de identificación de la información aportada por el beneficiario, con garantías de confidencialidad y máximo respeto a la intimidad de los interesados.

¿Cómo es el blanqueo en el cine? Peligro Inminente

12 agosto, 2015

Esta película de los 90 es una adaptación del best seller de Tom Clancy,  “Peligro claro e inminente”, y supuso la segunda interpretación de Harrison Ford como el ya famoso agente de la CIA Jack Ryan, ahora en funciones directivas de la agencia de inteligencia americana.

Como trasfondo en una compleja trama de acción, espionaje y falsas lealtades, “Peligro Inminente” nos conduce por el poder del narcotráfico con el Cartel de Medellín de protagonista y el blanqueo de grandes sumas de dinero con el que buscan legitimar sus operaciones en Colombia con un objetivo más bien político que económico. Y es que esta organización ha conseguido extender sus ramificaciones hasta los centros de poder más importantes.

Todo se inicia cuando la guardia costera intercepta un yate en el Caribe. Su dueño, un buen amigo del presidente ha sido asesinado por unos capos de la droga en una operación de blanqueo de dinero que asciende a los 600 millones de euros.

Recién incorporado a su nueva responsabilidad en la CIA, Ryan tendrá que investigar el asesinato de este hombre de negocios que resulta estar conectado con el tráfico de drogas a través de su colaboración en estas millonarias operaciones de blanqueo.

El Cartel estaba insatisfecho con su forma de blanquear los fondos procedentes de sus actividades ilegales. La repatriación del dinero en efectivo lejos de resolver sus problemas, los ve acrecentarse. Por eso, una vez blanqueados los ingresos primarios, los narcos abrían cuentas que les permitía crear un gran fondo fiduciario de inversiones con el que adueñarse legalmente de las empresas de países donde tuvieran la intención de adquirir poder político o económico.

De manera paralela a la investigación oficial, y justificado en unas inminentes elecciones, el Presidente, sin que Ryan sea informado, decide enviar a Colombia un grupo de mercenarios encabezados por John Clark (Willem Dafoe) para destruir en la selva los laboratorios de elaboración de drogas y terminar con el principal capo del Cartel.

Por otra parte, el Coronel Cortéz (Joaquim de Almeida), con el ambicioso objetivo de quedarse al frente del Cartel, está negociando con militares americanos que, a cambio de la promesa de reducción de tráfico, se comprometen a entregar a Cortéz el grupo paramilitar enviado a la selva.

Ryan descubrirá la trama secreta de las negociaciones a triple banda, dando, así, inicio a una batalla moral que nos muestra lo más humano del personaje encarnado por Harrison Ford.