El Grupo Wolfsberg, el sector privado de la banca contra el blanqueo de capitales

30 agosto, 2013

Con el nuevo siglo, once grandes bancos internacionales deciden agruparse con el objetivo de desarrollar estándares de aplicación en esta industria de servicios financieros para combatir el blanqueo de capitales, la corrupción y la financiación del terrorismo.

Reunidos en su sesión de constitución en la localidad de Wolfsberg, en el noreste de Suiza, este grupo de trabajo está formado por las principales entidades financieras internacionales: Banco Santander, Bank of Tokyo‐Mitsubishi‐UFJ Ltd, Barclays, Citigroup, Credit Suisse, Deutsche Bank, Goldman Sachs, HSBC, JPMorgan Chase, SociétéGénérale y UBS.

El denominado Grupo de Wolfsberg de Instituciones Financieras Internacionales publicó sus primeras directrices contra el lavado de dinero en la Banca privada en octubre de 2000.

Un buen cumplimiento de los Principios Wolfsberg tiene por finalidad impedir el uso de las transacciones mundiales de las entidades para fines delictivos y proteger, así, su reputación.

En los últimos años, estos principios han sido revisados en dos ocasiones: la primera, en mayo de 2002 y, más recientemente, en junio de 2012. Los nuevos textos recogen la esencia de las modificaciones en las políticas y normas antiblanqueo adoptadas por los organismos reguladores internacionales.

Así, el último documento del Grupo inicia su articulado con los principios generales de aceptación de clientes y señala que las entidades “procurarán” aceptar únicamente aquellos clientes cuyos fondos y fuentes de riqueza pueden determinarse “razonablemente” como legítimos.

Además, se establecerá la identidad de los clientes y beneficiarios reales antes de formalizar cualquier relación comercial con dichas personas. Para ello, se verificará la identidad de personas físicas; empresas, asociaciones y fundaciones; así como, de fidecomisos.

En el caso de las personas físicas, se verificará sobre la base de documentación oficial de identidad u otros documentos, datos o información fiables e independientes que deberá estar actualizada. Por su parte, las empresas y fidecomisos deberán presentar pruebas documentarias de su organización, constitución y existencia.

Junto a las situaciones que exigen una diligencia debida reforzada por parte de la entidad, los principios recogen la definición, identificación y seguimiento de las actividades inusuales o sospechosas.

Este tipo de actividades se señalan como “las transacciones u otras actividades relacionadas con la cuenta no compatibles con el expediente de diligencia debida; operaciones en efectivo superiores a un importe determinado; y, transferencias por cuenta de terceros, así como ingresos y reembolsos rápidos”.

El Grupo manifiesta, asimismo, la importancia de que exista un control y seguimiento continuos de la actividad de la cuenta, al tiempo que insta a las entidades a no facilitar ayuda “inadecuada” al cliente y a desarrollar un programa de sanciones.

Finalmente, los Principios no dejan de tener en cuenta otros aspectos esenciales en la prevención del blanqueo de capitales como el establecimiento de controles estándar y de requisitos de conservación de registros, la elaboración de informes de gestión o  el desarrollo de programas de formación destinados a los gestores de la banca privada.

De forma paralela, el Grupo ha ido formulando directrices, declaraciones y principios para prevenir el blanqueo de dinero en relación con la banca corresponsal, la financiación del terrorismo, la supervisión de instituciones de inversión colectiva y el enfoque basado en el riesgo.

Riesgos de blanqueo de dinero en el juego on line

26 agosto, 2013

Hablamos de un sector que ha experimentado un boom en los últimos años y que ha visto incrementar su volumen de negocio de manera exponencial.

Ante esta nueva realidad, Moneyval, el órgano de supervisión del Consejo de Europa para la lucha contra el blanqueo de capitales, advierte de los riesgos de un sector donde la regulación y normativa es diversa en los distintos países.

Y lo hace desde el análisis de tres parámetros: las tipologías de blanqueo, los indicadores de posibles operaciones fraudulentas y las vulnerabilidades del juego on line y los sistemas de pago que utiliza.

Así, aunque no se trata de la opción preferida por los delincuentes, se ha detectado que las posibles lagunas normativas son utilizadas para blanquear dinero procedente del tráfico de drogas y otras actividades delictivas.

En  algunas jurisdicciones, el juego on line sí es legal y está sujeto a las correspondientes regulaciones, mientras que en otras, aunque no está prohibido, no existe un marco de supervisión y control que regule el sector. Tan solo en unos pocos países se considera ilegal el juego on line.

También la extensión de esta nueva modalidad de juegos de azar varía significativamente en los Estados miembros de Moneyval. Son pocas las jurisdicciones que han emitido un gran número de licencias a los operadores. Y es que en algunos países se aplica el concepto de licencia única.

Se constata que donde existe un marco normativo, los sistemas de concesión de licencias son ampliamente homogéneos: el solicitante debe cumplir los criterios de “competencia y reconocimiento profesional” y se requerirá, además, información sobre quiénes son los beneficiarios de las operaciones.

Un buen control y gestión en la concesión de estas licencias son factores atenuantes de posibles infiltraciones criminales en el sector.

Junto a esto, también lo es que sólo se acepten los pagos de transferencias procedentes de instituciones financieras autorizadas y queden fuera métodos de pago anónimos como es el dinero en efectivo, cheques o tarjetas prepago.

Además, hay que tener en cuenta una serie de indicadores que ayudarán a prevenir que identidades falsas o robadas tengan presencia en apuestas, casinos, partidas de póker…

Habrá que estar vigilantes de que la información proporcionada por el jugador no contenga incongruencias como, por ejemplo, un dominio de correo electrónico, teléfono o código postal que no se correspondan con el país declarado; y de que la tarjeta de crédito registrada o los datos bancarios coincida o no con la inscripción del jugador.

Tampoco hay que bajar la guardia en los casos de que un jugador se encuentre en una jurisdicción de alto riesgo o que se identifique como una persona políticamente expuesta.

Habrá que sospechar, igualmente, cuando alguien pretende abrir varias cuentas de jugador on line con el mismo nombre o con diferentes nombres pero desde la misma dirección IP, así como que un mismo cliente inicie sesión en la cuenta de varios países.

La actividad en los depósitos de fondos de estas cuentas también será un elemento a tener en cuenta. La alerta saltará tanto si existe un volumen de operaciones que no se corresponde con la actividad del juego como si no se puede verificar el origen de estos fondos.

El bitcoin ya es dinero legal en Alemania

20 agosto, 2013

El Ministerio de Hacienda alemán ha reconocido legalmente la moneda virtual bitcoin como forma de dinero. Así, pasa a ser “unidad monetaria” y una forma de “dinero privado” con efectos legales y fiscales.

El principal objetivo de esta iniciativa es que el Estado podrá mantenerla bajo control legal y jurídico, evitando que sea un instrumento y refugio tanto para el blanqueo de capitales como para la evasión fiscal.

La medida adoptada por el gobierno federal se produce tras la solicitud del diputado liberal y euroescéptico Frank Schäeffler, que valora muy positivamente esta decisión por considerarla “una democratización de la moneda”, ya que se trata, dice, de una divisa “global descentralizada que no está controlada por bancos centrales”.

Una de las principales consecuencias del uso del bitcoin como dinero legal es que algunos beneficios comerciales de las transacciones realizadas con esta moneda virtual podrían estar sujetos a impuestos. Sí quedaría exento de impuestos el uso personal de la divisa.

Aunque el reconocimiento alemán confiere a la moneda una mayor legitimidad, también podría abrir la puerta a una mayor regulación, algo a lo que muchos seguidores de bitcoin se oponen activamente, puesto que perdería su esencia.

Y es que a diferencia de otras monedas, el bitcoin no está respaldado por ningún gobierno ni depende de la confianza en ningún emisor central ni tampoco es víctima de inflaciones.

En este mismo sentido, un juez federal de EE.UU. ha dictaminado que el bitcoin es una moneda legítima, protegiendo de esa forma a sus usuarios, aunque abriendo también la veda para que el dinero virtual pronto sea regulado por supervisores gubernamentales.

Teniendo en cuenta que se ha convertido en un fenómeno mundial,  ¿podría el bitcoin competir con el euro o el dólar?

Los críticos esgrimen que, precisamente, la falta de supervisión reguladora unida a una mayor privacidad, hacen de esta moneda un atractivo para los delincuentes que encuentran en ella un refugio para blanquear dinero procedente del narcotráfico.

Además, los escépticos cuestionan la tasa de cambio volátil de la moneda, la oferta inflexible, el alto riesgo de pérdida y su uso mínimo en el comercio.

Los defensores, por su parte, argumentan que ayuda a proteger la identidad de los usuarios de robo y fraude con tarjetas de crédito.

Fuente: Die Welt y RT

¿Por qué son necesarias las Recomendaciones del GAFI?

16 agosto, 2013

Con la finalidad de transformarse en legislación nacional, las Recomendaciones del GAFI son un conjunto de estándares internacionales respaldados a nivel global tanto por los países miembros de esta organización como de los organismos regionales, para combatir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.

Son la piedra angular para aumentar la transparencia ya que habilitan a los países a tomar medidas preventivas y de lucha contra el “uso ilícito” del sistema económico-financiero.

La ventaja radica, por tanto, en compartir un sistema de reglas y principios para establecer un procedimiento de prevención mundial. Este es el primer paso para eliminar brechas en el crimen internacional.

Además, en la actualidad, son el documento esencial para evaluar el grado de cumplimiento de las medidas antiblanqueo puestas en marcha por los países.

Teniendo en cuenta que la corrupción y el crimen organizado avanzan en su metodología delictiva, y a la vista de que van apareciendo nuevas amenazas en la integridad de los flujos financieros, las Recomendaciones del GAFI también han ido evolucionando y modificándose.

Su primera versión redactada en 1990, las 40 Recomendaciones, se dirigía, sobre todo, a la protección contra el lavado de dinero procedente del tráfico de drogas. Seis años más tarde, en una primera revisión ya se incluye al sector financiero. Con la segunda revisión en el 2003 se incorporan también otras actividades y profesiones de riesgo como abogados, notarios, joyeros y agentes inmobiliarios, entre otros.

Tras los atentados cometidos en EEUU el 11 de septiembre 2001 se incorporaron, además, otras 9 Recomendaciones Especiales para afrontar la grave amenaza de la financiación del terrorismo. Este nuevo texto integrado se aprobó por el pleno del GAFI en febrero del 2012.

Entre sus principales novedades, se introducen medidas para combatir la financiación del creciente mercado armamentístico y se destaca mejor la práctica del blanqueo de capitales derivada de la corrupción y los delitos tributarios.

Además,  se ven reforzadas las pautas específicas de actuación para las situaciones de mayor riesgo y se permite a los países aplicar el grado de cumplimiento basado en esta variable de riesgo. El Grupo entiende que el enfoque basado en riesgo permite que los países “adopten medidas más flexibles para orientar los recursos de manera más efectiva y aplicar medidas preventivas acordes con la naturaleza de los riesgos para focalizar mejor sus esfuerzos”.

En suma, se contemplan nuevas amenazas emergentes, clarifican y fortalecen muchas de las obligaciones existentes, a la vez que se mantiene la estabilidad necesaria y el rigor originales de las Recomendaciones

Paraíso fiscal, un concepto erróneo que mezcla imagen paradisíaca con secreto bancario

13 agosto, 2013

El concepto de paraíso fiscal ha vuelto a la actualidad de la mano de Gibraltar, un territorio que el gobierno español mantiene en la lista de este tipo de jurisdicciones teniendo en cuenta que no existe todavía convenio de doble imposición internacional ni de intercambio de información tributaria, y pese a que la OCDE dejó de contemplarlo como paraíso fiscal hace años. Sus ventajosas condiciones impositivas cifran en torno a 84.000 las empresas allí registradas por apenas 30.000 gibraltareños, según datos de D&B Emerging Markets Centre.

Estos refugios calificados en la legislación española como paraísos fiscales, tienen en su origen una terminología diferente que procede de una traducción errónea.

Según explica Rafael J. Sanz Gómez, investigador en Derecho financiero y tributario de la Universidad de Sevilla, en su artículo Aclarando conceptos: paraísos fiscales, la expresión española procede de una mala traducción del vocablo inglés “haven” (refugio) al confundirlo con “heaven” (paraíso).

En su opinión, se trata de un error que ha concluido en un término “con éxito” porque “evoca una imagen concreta” que es la que normalmente se asocia a los paraísos fiscales: las islas paradisíacas situadas en el Caribe, que ofrecen una “mezcla de palmeras y secreto bancario”.

Así, estamos ante un término que aporta una serie de connotaciones. Paraíso es una palabra positiva que se aplica a una realidad negativa y que, además, se contrapone a una noción de “infierno fiscal”, donde los impuestos son más elevados.

Sin embargo tampoco “refugio fiscal”, la traducción correcta del término, sería adecuada a la actualidad de estas jurisdicciones, ya que buscar refugio implica “la necesidad de protección ante un ataque, es decir, un excesivo afán recaudatorio por parte de los países de origen de aquellos que buscan amparo”, algo que no suele producirse.

Además, según Sanz Gómez, si en un pasado los paraísos fiscales servían como “meros depósitos de bienes”, en la actualidad constituyen “un engranaje básico del sistema económico-financiero mundial”.

Y añade que aunque se extendiera el término “refugio”, con connotaciones positivas menos arraigadas que el de “paraíso”,  se estarían mostrando como “una realidad ajena al sistema económico, donde éstos estarían fuera del conjunto de operaciones económicas y a ellos, en momentos determinados, se desviarían beneficios para escapar del control de las autoridades”.

Teniendo en cuenta que esto no es así, el autor concluye que sería necesario “usar otra palabra que expresara la nueva realidad que suponen los muy mal llamados paraísos fiscales, o limitarnos a describirlos”.

Fuente: ABC